“Aún sin emitir más CO2, no recuperaríamos la atmósfera preindustrial ni en 300 años”


 

ROSA MENÉNDEZ Profesora de Investigación del CSIC en el Instituto Nacional del Carbón (INCAR), del que fue presidenta. También presidió el Grupo Español del Carbón. Coordinadora (con Rafael Moliner) del libro “Energía sin C02. Realidad o utopía”.

ROSA MENÉNDEZ
Profesora de Investigación del CSIC en el Instituto Nacional del Carbón (INCAR), del que fue presidenta. También presidió el Grupo Español del Carbón. Coordinadora (con Rafael Moliner) del libro “Energía sin C02. Realidad o utopía”.


 

–Hasta hace poco más de un siglo, durante millones de años, la atmósfera de la Tierra ha tenido 280 partes por millón, de C02. ¿Cuántas tiene ahora?

–Según las mediciones que se realizan en el observatorio de Mauna Loa, en Hawai, la concentración actual es de 400 partes por millón.

–¿Qué tendríamos que hacer para tener la misma energía que ahora, pero sin C02?

–Existen varias opciones para disminuir las emisiones de CO2 manteniendo nuestro nivel energético actual, aunque ninguna es la panacea por sí misma. Entre estas opciones, se pueden mencionar: una mayor participación de las energías renovables, el aumento de la eficiencia energética, y la captura y almacenamiento de CO2. La llamada economía del hidrógeno también puede considerarse como otra opción.

“Hemos pasado de 280 a 400 partes por millón de CO2 en la atmósfera”

–¿Hasta qué punto se puede asegurar que capturar y almacenar el C02 en depósitos, por seguros que sean, no tendrá consecuencias a largo plazo?

–Existen depósitos geológicos que se han utilizado desde hace varios años para el almacenamiento de CO2. En concreto, en la formación de Utsira, en el yacimiento de Sleipner en el Mar del Norte, se está almacenando CO2 desde el año 1996 en un acuífero salino a 800 m de profundidad, por debajo del lecho marino. Otro almacenamiento se encuentra en Krechba, In Sahla, Argelia. Se han realizado monitorizaciones exhaustivas y no se han detectado problemas ni escapes. No obstante, una  seguridad total del  100% no se puede garantizar. Lo que sí se puede afirmar es que se dispone de la tecnología necesaria para realizar las operaciones con un máximo de seguridad.

 

–Suponiendo -y es mucho suponer- que dejásemos de enviar C02 a la atmósfera, ¿cuándo tardaría ésta en limpiarse, en quedarse como estaba antes de 1850, la revolución industrial?

–Los expertos consideran que aunque se disminuyesen las emisiones de CO2 a la atmósfera de forma apreciable, la concentración de CO2 se estabilizaría en unos 100-300 años, pero a niveles superiores a los anteriores a la revolución industrial. En la actualidad, incluso se baraja el conseguir un balance negativo de emisiones de CO2 para alcanzar reducir su concentración. Obviamente, ello no será posible sin la intervención humana, es decir, implementando tecnologías de captura de CO2, almacenamiento, e incluso buscando usos para el CO2 capturado.

“La ‘boina’ de contaminación de Madrid no es debida al CO2, y las precipitaciones inferiores a dos litros por metro cuadrado no la limpian”

–Cuando una ciudad como Madrid se ve cubierta por la célebre “boina” de contaminación, se espera que la lluvia sea la solución. Pero ¿lo es?

–La llamada “boina” de contaminación no es debida al CO2, sino a otros contaminantes, fundamentalmente provenientes del tráfico rodado o de las calefacciones. La lluvia arrastra las partículas contaminantes, aunque otros contaminantes como el dióxido de nitrógeno no son “limpiados” por precipitaciones menores a 2 litros por metro cuadrado. En el caso de este contaminante, el viento ejerce un mayor y mejor efecto, aunque lo que hace es dispersarlo.