Cita en Venus


En Junio de 1967, la tensión de la carrera espacial entre rusos y norteamericanos estaba en un momento de gran altura, con el punto de mira, esta vez, puesto en Venus. Con sólo dos días de diferencia, ambas potencias lanzaron sondas hacia el planeta más brillante de nuestro cielo. Por aquel tiempo, lo acostumbrado era que los rusos fueran por delante, aunque fuera sólo un paso: el día 12 lanzaron la Venus 4; el día 14, los norteamericanos, la Mariner V, las dos con el mismo destino.

Trayectoria del Mariner V alrededor de Venus.

Ambas tardaron cuatro meses en llegar al rutilante lucero del crepúsculo. Pero ninguna se posó en él. Se trataba de recoger datos sohre la atmósfera de Venus. Y se trataba, sobre todo, de demostrarse unos a otros que estaban a punto de depositar una nave cargada de sensores en el segundo planeta desde el Sol.

Fueron, otra vez, los rusos los primeros en conseguirlo, tres años más tarde, en 1970, cuando su nave Venera 7 se posó suavemente sobre la superficie de Venus y transmitió algunos datos sobre la misma, antes de que la enorme presión de la atmósfera de Venus y su temperatura de más de 460 grados centígrados la redujesen a cenizas en cuestión de minutos. (Ad)

Imagen portada: Sello de correos de Hungría con Venus 4 como motivo.