COLOMBIA. Indels, nuevas pistas genéticas sobre cuerpos de desaparecidos


Fragmentos presentes en el ADN de los cuerpos en descomposición, llamados científicamente indels, son ahora la clave para identificar con mayor precisión a las personas desaparecidas en Colombia. El análisis de este material genético, implementado por entidades especializadas de otros países como la CIA, en los Estados Unidos, acaba de ser probado con éxito en restos óseos que reposaban en la Fiscalía General de la Nación y que se convirtieron en el objetivo de la tesis de la bacterióloga Anyi Marcela González en la Maestría en Genética Humana de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.). El resultado arrojó que se trataba de un hombre joven desaparecido en Nariño.

Datos de la Fiscalía señalan que se han exhumado cerca de 9.000 cuerpos de víctimas del conflicto armado, de los cuales solo 4.300 han sido identificados plenamente. No obstante, en algunos cuerpos aún no se han hecho los cotejos genéticos o las muestras biológicas de saliva o de sangre de los familiares.

La estudiante explica que “el ADN se va desgastando a causa del medioambiente o las mismas condiciones fisiológicas del individuo, por lo que el material genético que se extrae de los restos muchas veces no tiene tejido. Por eso, en algunos casos no se logra tener resultados de identificación”.

Búsqueda de cuerpos desaparecidos/UN

Los indels son variaciones del ADN con poco poliformismo, pero se encuentran de forma abundante en los genomas de diferentes modelos animales, por lo que también se esperaría que sean numerosos en el genoma de los seres humanos.

 La bacterióloga, quien se desempeña como perito en genética forense de la Fiscalía General de la Nación, señala que su estudio de indels autosómicos –o cromosomas que no son sexuales X e Y– es un avance para su área de trabajo debido a que aún hay cuerpos exhumados que no han sido identificados y entregados a sus familias.

La genética del Pacífico

Para desarrollar su estudio, la bacterióloga analizó muestras de 201 individuos de los cuatros departamentos de la región Pacífica: Nariño (64), Cauca (50), Chocó (56) y Valle del Cauca (31). Las muestras de sangre se obtuvieron del Laboratorio de Genética Forense de la Fiscalía, con fines académicos, y pertenecían a funcionarios del ente investigador. Se extrajo el ADN de la sangre y se analizaron los indels autosómicos de los cromosomas que no son sexuales. Cuando se tuvo la tipificación de los perfiles genéticos de las 201 muestras se hizo la estadística para saber las frecuencias de esos indels en la población del Pacífico.

 “Cuando tuvimos las tablas de frecuencias analizamos qué tan diferentes eran dentro de esa misma población según las frecuencias alélicas y si habían estructuras o subestructuras en la población. Se halló que los cuatro departamentos se comportan genéticamente igual, resultado que nos sorprendió sobre todo con respecto a Chocó, pues asumimos que por ser una región con mayor población afrodescendiente quizá su componente genético era diferente del resto de la población, pero no hay diferencias significativas”, afirma la investigadora.

 Agrega que después, para demostrar la veracidad de su estudio, se practicó un análisis en restos óseos de los que no se habían tenido resultados concluyentes. Se analizaron los indels y se compararon con muestras de sangre de los familiares que habían reportado la desaparición de una persona en Nariño. Gracias a este procedimiento, se logró identificar el cuerpo. (UN/DICYT)