¿Cuánto antibiótico podemos usar antes de que aparezcan resistencias?


 

JOSÉ MARÍA LÓPEZ LOZANO MD PhD. Unidad de Medicina Preventiva. Hospital Vega Baja, Orihuela.

Por JOSÉ MARÍA LÓPEZ LOZANO
MD PhD. Unidad de Medicina Preventiva. Hospital Vega Baja, Orihuela.


 

Hace 15 años, el actual responsable del Antimicrobial Resistance and Healthcare-Associated Infections Programme, del European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) de la UE, Dr. Dominique Monnet, y yo mismo, iniciamos una nueva línea de investigación basada en el uso de técnicas de Análisis de Series Temporales para la modelización de la relación dinámica entre uso de antibióticos y resistencia antimicrobiana. Aquel enfoque permitió, por primera vez: a) observar que esa relación no era contemporánea, sino que era necesario un intervalo de tiempo, meses, para que los antibióticos usados en un entorno determinado (hospital, área de salud) modificaran la flora bacteriana del lugar, generando resistencia antimicrobiana; b) medir ese intervalo, y c) cuantificar el impacto del uso de antibióticos sobre la resistencia.

 
Podemos usar ciertos antibióticos por debajo de ciertos umbrales sin que la resistencia se convierta en problema.

Esta última observación es fundamental porque permite calcular el riesgo asociado a la decisión clínica de tratar a un paciente determinado con un antibiótico determinado, es decir, si yo trato a mi paciente con ciprofloxacino, ¿cuánto aumentará la resistencia de escherichia coli a ciprofloxacino en mi hospital?, ¿y si lo trato con amoxicilina-clavulánico?.

Aquella primera etapa de nuestro proyecto (www.webresist.org) giraba alrededor de la idea de que la relación entre uso de antibióticos y resistencia es lineal, es decir, cuantos más antibióticos usemos, más resistencia generaremos, y siempre al mismo ritmo; por ejemplo: si tratamos 10 pacientes con el antibiótico A, generaremos un 10% de cepas resistentes de la bacteria B al antibiótico A, y si tratamos 50 pacientes, generaremos un 50% de resistencia. Sin embargo, la experiencia nos ha enseñado que no siempre esto ocurre así, y que quizás es necesario que el uso de antibióticos supere un cierto umbral, nivel, para que se genere resistencia. Es decir, podríamos usar un antibiótico sin que se desarrollara resistencia hasta un cierto nivel, umbral, en que sí aparecería el problema. O sea, la relación sería no-lineal.

Hemos iniciado una serie de estudios que nos están mostrando que, quizás, el enfoque más adecuado sea el modelo no-lineal. En este sentido, y también por primera vez en el panorama científico internacional, y con el apoyo econométrico del Prof. César Nebot, hemos podido observar tanto en el Hospital Vega Baja de Orihuela, como en varios hospitales de la Región Grampiana de Escocia, que podemos usar ciertos antibióticos, por debajo de ciertos umbrales, sin que la resistencia se convierta en un problema. Actualmente trabajamos en la comprobación de esta hipótesis en 6 hospitales de Suiza, Francia, Irlanda del Norte, Hungría, Escocia y España.

 

Ya no se investigan nuevos antibióticos; estamos obligados a usar lo que tenemos.

La importancia de este hallazgo es crucial. Hoy en día ya no se investigan nuevos antibióticos: las multinacionales farmacéuticas han perdido el interés, debido a que cada nuevo antibiótico puede suponer una inversión de miles de millones de euros para un fármaco que puede perder su eficacia en 5, 10 años,… debido a la resistencia. Por tanto estamos obligados a usar lo que tenemos, y, para ello, debemos emplear los antibióticos sin que su uso conlleve su propia invalidación. De ahí el interés de establecer umbrales de seguridad. Esta es nuestra modesta aportación a la ciencia.