Darwin y los estudiantes de Valencia


El 22 de Febrero de 1909 se realizó el primer homenaje público a la figura de Charles Darwin en España, en medio de la polémica y el rechazo al modelo evolucionista, desde diversos sectores. El homenaje fue organizado por los estudiantes de la Universidad de Valencia, y Miguel de Unamuno se desplazó ex-profeso desde Madrid para participar en él.

Los intelectuales y escritores de este país, desde finales del siglo XIX a principios del XX, no fueron ajenos a esta polémica que, en España, fue básicamente religiosa y política.

La primera descripción literaria de esta confrontación que dividía a la intelectualidad del país se encuentra en la novela “Fortunata y Jacinta”, de Pérez Galdós. El poeta Gaspar Núñez de Arce escribió un poema contra Darwin; Cánovas del Castillo habló también contra Darwin en el Ateneo de Madrid. En Las Palmas de Gran Canaria, en 1876, un sínodo convocado por el arzobispo prohibió la lectura de una historia natural de las islas, porque daba una visión evolucionista. El arzobispo emitió una carta pastoral que decía: “El pobre, privado de sus creencias religiosas, maldecirá su miseria y pronto lanzará su cuchillo contra el rico”. La condesa de Pardo Bazán publicó un artículo en la revista “Ciencia cristiana” afirmando que Dios está detrás de la creación, con independencia del método que adoptara.

Se emitieron decretos (el decreto Orovio, ministro de Fomento, en 1875) prohibiendo la libertad de cátedra, con la consiguiente y creciente polémica.

La defensa del darwnismo en España corrió a cargo de personas como Ramón y Cajal, algunos catedráticos y modestos profesores de bachillerato, que eran sistemáticamente expulsados de los centros regentados por la Iglesia. En Sevilla, un tal Antonio Machado y Núñez, familiar quizá del poeta, se declaró también darwinista. En Granada, el discurso darwinista del profesor Rafael García Álvarez fue condenado por el obispo e incluído en el índice de libros prohibidos.

Cuando los estudiantes de la Universidad de Valencia organizaron el homenaje a Darwin en Febrero de 1909 (el promotor de la iniciativa se llamaba Salvador Monmeneu, alumno de Medicina) fueron apoyados por el diario “El pueblo”, fundado por Vicente Blasco Ibáñez, que había contribuído a dar a conocer en Valencia la figura del científico británico. En aquel homenaje, el profesor Peregrín Casanova hizo un discurso casi feminista, lamentando la diferenciación del sistema educativo español entre varones y mujeres, y diciendo que su más deplorable resultado era la precaria enseñanza de la mujer.

Precisamente, el antecedente más lejano de lo que luego fue el evolucionismo darwiniano se encuentra en una mujer del siglo XVII, Anne Conway, matemática y filósofa británica, que propugnaba en una obra publicada en 1690 que la materia puede ser transformada en formas más elevadas. Ella fue la creadora del concepto “mónadas”, ahora asociado a Leibniz. La resistencia al darwinismo ha sido más prolongada y espectacular en países como Estados Unidos, donde, en 1925, se celebró un juicio -seguido desde todo el mundo- entre un profesor y un candidato a la presidencia de EEUU, en el cual, éste último demostró tal ignorancia científica que, aunque ganó el juicio, desacreditó su causa.  (Ad)

Una obra del profesor Peregrín Casanova, que lamentó la precaria situación de la mujer española en el sistema educativo de su tiempo. 

Una obra del profesor Peregrín Casanova, que lamentó durante el homenaje la precaria situación de la mujer española en el sistema educativo de su tiempo.

Decreto Orovio (26 de Febrero de 1875) prohibiendo la libertad de cátedra

Decreto Orovio (26 de Febrero de 1875) prohibiendo la libertad de cátedra

Placa-recordatorio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.

Placa-recordatorio en la Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia.

Foto portada: Un ejemplo de la repercusión del homenaje valenciano a Darwin en la prensa del momento.

Foto portada: Un ejemplo de la repercusión del homenaje valenciano a Darwin en la prensa del momento.