PERÚ. ¿Cómo desechar las pilas y baterías usadas?


Básicamente, las pilas se pueden dividir en dos grupos: las primarias o desechables, que producen electricidad en un proceso químico irreversible y finito; y las secundarias o recargables, que cuando se conectan a una fuente eléctrica pueden revertir sus reacciones químicas hasta restablecer su composición original, señala Nadia Gamboa, docente de la Sección Química del Departamento de Ciencias de la Pontificia Universidad Católica de Perú (PUCP)

“A nosotros nos gusta la portabilidad y la rapidez. Y ha habido todo un proceso de descubrimiento y evolución para pasar de las baterías pesadas como ladrillos a la miniaturización que hay ahora, que permite entregas eficientes de energía en equipos portátiles como móviles, cámaras fotográficas, tablets, netbooks, entre otros artefactos”, refiere la química.

Nadia Gamboa.

Nadia Gamboa.

Las pilas primarias entregan electricidad hasta que se agotan las sustancias químicas que las componen. ¿Y luego qué ocurre con ellas?, comenzará un lento y largo proceso de descomposición en el que se generarán gases en su interior, se hinchará su recipiente y emanarán líquidos altamente contaminantes. De encontrarse en un vertedero, las pilas quedarán atrapadas entre la basura, se mezclarán con otras sustancias químicas y con el tiempo, incrementarán su peligrosidad. Una pila puede contaminar 167 mil litros de agua.

“Estos elementos son tóxicos, cancerígenos, generan una serie de enfermedades y en una alta concentración te pueden matar. Distribuidos de manera descuidada, estos metales de transición pueden terminar en el río y ser absorbidos por animales y plantas, incorporándose a la cadena trófica. Por ahora, la única forma segura de eliminarlos es confinándolos en basureros especiales”, comenta la doctora.

Si bien hay algunas iniciativas del sector privado (puntos de acopio en grifos y supermercados), Gamboa resalta que aún falta reglamentar el desecho adecuado de las baterías de equipos móviles y otros residuos electrónicos: “en las baterías de los smartphones hay oro y metales nobles que se vuelve en basura valiosa que deberíamos tratar de acopiar y reciclar, como sucede en otros países. Es hora de pensar colectivamente y de pedirles a los municipios y gobiernos regionales que miren estos procesos y que desarrollen la metodología para organizar algo similar aquí”. (PUCP/DICYT)