COSTA RICA. El cambio climático y “El Niño” extienden la aridez por América Central


Aunque su nombre pareciera inofensivo, el fenómeno conocido como “El Niño Oscilación Sur” (ENOS) es el causante de la sequía que hoy tiene a los campesinos de la provincia de Guanacaste (Pacífico Norte de Costa Rica) al borde de la desesperación. Este fenómeno nace de la interacción y calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano con la atmósfera en el Pacífico tropical. Al manifestarse se da un cambio en la presión atmosférica, lo cual deriva en una variación en la circulación del aire, que a la vez modifica el patrón de lluvias.

Datos del Instituto Meteorológico Nacional (IMN) indican que si bien en setiembre y octubre lloverá más que en julio y agosto, se mantendrá un carencia de lluvias de entre 25% y 50% y Guanacaste será la provincia más afectada con escasez de precipitaciones: 40% en setiembre, 25% en octubre y 50% en noviembre.

Ante este panorama, el Centro Mesoamericano para el Desarrollo Sostenible del Trópico Seco de la Universidad Nacional (Cemede-UNA) realizó un seminario con un destacado panel de especialistas para analizar el problema de la sequía y buscar posibles soluciones.

Algunos expertos consideraron que, a largo plazo, Guanacaste será una región más árida, para lo cual es esencial adaptar su producción al clima; es decir, productos y especies más acordes con las zonas semiáridas y áridas. Algunas de las especies que podrían incorporarse en la producción pecuaria son los rumiantes menores como ovinos y caprinos, que se adaptan a zonas áridas y generan diversos productos de comercialización como la carne, lácteos, piel y lana, entre otros. En cuanto a productos agrícolas, podría pensarse en nopal, cactus, pastizales para forraje, maíz y diferentes tipos de tubérculos como la yuca.

La experiencia con productos en zonas áridas es muy común en México. En una publicación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático de México se mencionan productos como guayule, pitahaya, mezcal, jojoba, candelilla, lechuguilla, orégano y zamandoca, procesados para diferentes usos.

Irina Katchan, investigadora del Centro Nacional de Alta Tecnología de Costa Rica (CENAT), comentó que el impacto del fenómeno de El Niño en Guanacaste obedece a un descenso importante de las precipitaciones durante la estación lluviosa. Además, los veranillos podrían ser más extensos e incluso juntarse, por lo que se reducirá significativamente las lluvias en la zona. (UNA/DICYT)

Foto portada: Región de Guanacaste. (Foto: UNA)

Foto portada: Región de Guanacaste. (Foto: UNA)