“El ‘fracking’ es otra burbuja”


ANTONIO TURIEL. Físico y matemático. Investigador del Instituto
de Ciencias del Mar ( CSIC) en Barcelona)


“No es más que un patético intento por mantener un sistema insostenible unos años más”

Adelantos –Ud. ha dado conferencias bajo el epígrafe “Por qué el “fracking” no va a solucionar esta crisis”. ¿Por qué?

Antonio Turiel –El fracking se usa para explotar recursos de muy baja calidad, caros de extraer y con capacidad productiva máxima muy limitada: incluso en las mejores previsiones, el petróleo ligero de roca compacta, LTO, producido por fracking nunca llegaría a representar más del 5% de todo el petróleo consumido. Sin embargo, el problema que tenemos entre manos es de una magnitud mucho mayor: pensemos que en 2010 el economista jefe de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, advertía que el mundo necesitaba poner en producción nuevos yacimientos por un monto equivalente a tres Arabias Sauditas (un 30% de la producción actual) antes de 2020, solamente para mantenerse exactamente en los mismos niveles productivos, ni siquiera aumentarlos. Por tanto, el fracking es un parche de mala calidad, caro, e insuficiente para hacer frente a la crisis energética en curso, la cual es uno de los actores que contribuyen a la grave crisis económica actual. Y encima el fracking es una burbuja financiera de grandes dimensiones: en Julio de 2014 el Departamento de Energía de los EEUU sacó un informe sobre la situación financiera de las 127 compañías de mayor tamaño del mundo, públicas y privadas, y revelaba una realidad terrorífica: en conjunto, estas compañías tienen unas pérdidas operativas de 110.000 millones de dólares al año, desde hace tres. El monto total de su deuda puede estar cerca del medio billón (español) de dólares. Este endeudamiento proviene de los costes crecientes de producción, debido a que los recursos de hidrocarburos más o menos asimilables a petróleo que nos quedan son muy caros de producir y cada vez más. Y eso incluye, en un lugar destacado, al fracking.

“Hasta ahora, los ‘frackers’ financiaban deuda con más deuda; en su caída, arrastrarán a varios bancos”
Plataforma marina.

Plataforma marina.

–“El “fracking” no es más que otra burbuja”, ha declarado ud. alguna vez. ¿Qué es, a su juicio, lo que la hará estallar?

–Lo que la hará estallar será la actual bajada de los precios del petróleo, causada por una caída de la demanda de Europa, Japón, China e India. Las compañías de “fracking”, que estaban perdiendo mucho dinero, ahora lo pierden a tal ritmo que se ven obligadas a parar. Ya se están observando quiebras, fusiones y reconversiones en el sector, y los niveles de perforación en los EE.UU. ya habían caído en Enero pasado a niveles de 2010. Los inversores dejarán de invertir en estas empresas, debido al riesgo de perder su dinero, ya que ahora el “fracking” es flagrantemente no rentable y no se puede seguir financiando el pago de la deuda con más deuda (que es lo que han hecho los frackers hasta ahora). En cuanto el dinero se vaya masivamente del negocio, algunas compañías quebrarán y en su caída arrastrarán a algunos bancos. Entonces se desatará el pánico financiero y una crisis financiera de cierta intensidad, quizá elevada. Todo apunta a que pasará este mismo año 2015.

“Las grandes compañías (Shell, Exxon, Total, BP, etc) han perdido dinero y se están retirando del ‘fracking’

–¿Para quién es, pues, rentable ahora?

–En realidad, para las empresas de intermediación financiera fundamentalmente, y también para las empresas que dan servicios a la industria petrolera. No para las majors (las grandes: Shell, Total, Exxon Mobile, Chevron y BP), las cuales, tras haber perdido mucho dinero en los últimos años, se están retirando masivamente del negocio, movimiento de desinversión que ya comenzaron a principios de 2014 y que se ha intensificado ahora. Como decimos, el fracking es un gran esquema de Ponzi y sólo es realmente rentable para unos cuantos aprovechados. La analista Deborah Rogers lo explica muy bien en una ponencia que realizó delante del Congreso de los EE.UU., titulada “Drilling for dollars” (“perforando para sacar dólares”). Se ha de pensar, además, que el fracking ha sido posible por las denominadas medidas de “alivio cuantitativo” de la Reserva Federal Americana, y por la condición de divisa de reserva que tiene el dólar. Fuera de los EE.UU. este esquema es simplemente inviable, incluso con precios altos del petróleo.

infografia-fracking–Las cantidades de gas que, previsiblemente, pueden extraerse, a su juicio, ¿son tan grandes como para justificar cualquier riesgo?

–Los recursos de gas explotable por fracking son realmente ingentes, duplicando los recursos convencionales conocidos, aunque su volumen ha sufrido varias reevaluaciones a la baja. Dejemos por un momento al margen que su explotación es económicamente ruinosa y que, en realidad, en medio de la grave crisis estructural de nuestra sociedad, las explotaciones mediante “fracking” no son más que un patético intento por intentar mantener un sistema insostenible unos pocos años más. Incluso, apartando por un momento estas cuestiones de imposibilidad factual de nuestra mente, es completamente evidente que ningún recurso, por enorme que sea, justifica cualquier riesgo. Nosotros no somos los propietarios de este planeta, sólo sus inquilinos temporales y albaceas de nuestros hijos. No podemos tratar con desprecio nuestro hábitat, que es el soporte de la vida humana, porque, después de nosotros, lo tienen que usar nuestros descendientes. Uno de los grandes problemas de nuestra sociedad, y que es un síntoma de su corrupción y decadencia, es que en la actualidad se ha roto el secular contrato intergeneracional que ha reinado durante toda la Historia de la Humanidad, en virtud del cual los padres siempre antepusieron el bien de los hijos al suyo propio. Con esa premisa, cada generación actuaba con prudencia por no comprometer el futuro de los que le debían seguir, y esa manera de proceder aseguraba la continuidad de la especie humana en el planeta. Al romper este (yo casi diría sagrado) contrato, al primar el corto plazo sobre la visión de largo plazo comprometida con la (egoísta en el buen sentido) preservación del hábitat, el hombre se ha embarcado en una espiral autodestructiva que podría llevarle a su autoaniquilación en muy pocas generaciones. Para mí, es evidente que los valores que sustentan esta visión completamente insostenible de la sociedad, basados en el beneficio económico abstracto por encima del patrimonio físico y los valores ancestrales de preservación de este patrimonio, condenan a la Humanidad a su desaparición, y resulta grotesco comprobar cómo los discursos críticos, que muestran lo ridículo y genocida de los actuales planteamientos economicistas, son ridiculizados y ninguneados por una clase dominante completamente alienada, crematística, corrupta y suicida.

“Algunos países mantienen una moratoria frente al ‘fracking’; otros, como Polonia, han renunciado a él”

–¿Sigue en pie la moratoria establecida en varios países de Europa, según la cual en ninguno de ellos se está extrayendo gas por el sistema “fracking”?

–Varios países del Este, como Bulgaria, declararon la moratoria, y aún la mantienen. En el Oeste, se mantiene esencialmente en Francia, puesto que Alemania está revisando su legislación al respecto. De todos modos, conviene recordar que países que han sido muy favorables al “fracking”, como Polonia, al final no están explotando el recurso, según la versión oficial, por culpa de la presión de los grupos ambientalistas. La realidad es que en Polonia se han encontrado con un gas de muy poca calidad, con un altísimo porcentaje de nitrógeno (70%), que es un gas inerte no tóxico, pero que inhibe la combustión y que, por tanto, necesita ser separado para poder aprovechar ese recurso, lo cual es carísimo. Y es que la economía del gas natural de “fracking” es terriblemente mala, mucho peor que la del LTO, hasta el punto de que aún está por ver que se pueda explotar de manera rentable ni siquiera en los EE.UU. Así pues, más que las medidas legislativas, es probable que en Europa no se llegue a explotar el shale gas simplemente por imposibilidad económica.

“En España, aún no ha comenzado la explotación, pero los estudios previos ya implican fractura hidráulica y riesgos”

–En España, los permisos que se han concedido a ciertas compañías ¿son sólo para prospecciones previas, o incluyen explotación en algún caso?

–Hasta donde yo sé, aún no ha comenzado la explotación de ningún yacimiento en España. De todos modos, la fase final de los estudios previos ya implica la fractura hidráulica de la roca, aunque sea a menor escala que si se estuvieran explotando a plena producción, y, por tanto, no está exenta de los riesgos que tanto preocupan a algunos ciudadanos concienciados ambientalmente.


“¿Energéticamente independientes los EEUU? Es un bulo”

–Pero hay gente diciendo y escribiendo que EEUU ha solucionado sus problemas energéticos con el “fracking”…

–Es una tergiversación de la nota de prensa que la Agencia Internacional de la Energía envió cuando presentó su informe anual en 2012. Allí se afirmaba que EEUU sería en 2020 el primer productor de petróleo (entendido aquí “petróleo” en sentido muy lato, incluyendo hidrocarburos líquidos muy diversos) del mundo, y en 2035 sería, de manera neta, energéticamente independiente. Lo que decía la AIE era, de por sí, muy discutible; si uno se tomaba la molestia de leerse el informe (690 páginas) se podía encontrar con la siguiente gráfica, que es la que servía para justificar tan osada afirmación.

importaciones-de-petróleo

Las importaciones de petróleo de EEUU

La gráfica representa cómo preveía en 2012 la AIE que evolucionarían las importaciones de petróleo de los EE.UU. Como se ve, en 2035 esas importaciones serían aún de 3 millones de barriles diarios (Mb/d), lo que es el 16% de todo el consumo actual de petróleo en ese país. Si EEUU pudiera reducir sus importaciones de los más de 8 Mb/d actuales a sólo 3, sería un gran hito (que, de momento, está sustentado sólo por el papel), pero de ahí a afirmar que serían autosuficientes energéticamente, media un abismo. Pero es que resulta que, de las categorías contempladas en ese gráfico, más importante que el aumento de producción asociado al “fracking” (el cual, incluso en esa previsión, llegaría a su máximo en 2025 y luego disminuiría paulatinamente) está lo que llaman “eficiencia del lado de la demanda”, que representa otros 3 Mb/d, otro 16%.

¿Qué quiere decir “eficiencia del lado de la demanda”? Quiere decir que en los EE.UU. la demanda disminuirá nada menos que ese 16% porque harán las cosas de manera muy eficiente. Está muy de moda hablar de ahorro y eficiencia, pero pensar que esas medidas por sí solas son la solución al problema energético es desconocer cómo funciona el mercado y en particular no conocer la denominada “Paradoja de Jevons”, un “efecto rebote” en términos energéticos que es bien conocido. Para que la eficiencia funcione, se tienen que imponer medidas de racionamiento, lo cual choca con la dinámica del mercado y generaría una gran recesión. No se ha observado jamás una disminución del consumo de energía si no es en medio de una crisis económica, así que lo que nos dice la AIE con ese gráfico es que EE.UU. estaría inmerso en una grave crisis económica en 2035.

¿Por qué decía, entonces, la AIE que los EE.UU. serían autosuficientes energéticamente en 2035? Porque ellos contaban con todas las fuentes de energía, y se suponía que los grandes yacimientos de gas de shale darían tantos excedentes que, contando todos los kilovatios·hora de unas fuentes de energía y otras, compensando la falta de petróleo con el exceso de gas, lo que produciría los EE.UU. sería equivalente a lo que consumiría. Tal contabilidad es un tanto engañosa, porque el gran problema que hay en el mundo de la energía es que no todas las fuentes de energía son intercambiables (por más que a veces en los diarios se da interesadamente por descontado que se desarrollarán nuevos medios de transporte a escala masiva basados en gas natural o en electricidad, obviando muchos de los problemas logísticos que hacen tales opciones impracticables).

Una vez explicado el origen de esa afirmación sobre la independencia energética de los EEUU queda claro que se trata de un bulo. Sin embargo, la frase en cuestión ha hecho fortuna en las páginas de los diarios y hay muchos analistas de los considerados serios que aún se aferran, de manera infundada, a tal afirmación; algunos, incluso, en el paroxismo de la desinformación llegan a decir que los EE.UU. son ya independientes energéticamente (cuando, incluso con la dudosa contabilidad de la AIE, aún faltarían 20 años para eso). Lo que lleva hasta el ridículo más estrepitoso mantener hoy en día la afirmación es que los informes anuales de la AIE de 2013 y de 2014 matizan cada vez más su afirmación, y, de hecho, el de 2014 lo que refleja es un estancamiento energético de los EE.UU. (y de Europa, por cierto), lo cual implica una grave crisis económica; incluso, en 2013 la AIE reconocía que quizá se había exagerado la importancia del gas de fracking. (Antonio Turiel)