El gran secreto del Cosmos


Título: “En busca de la teoría del todo”

Autor: Rafael Andrés Alemañ Berenguer

Editorial: Batiscafo. 2016


“¿De qué están hechas las cosas?” es probablemente la pregunta que, en el despertar, encendió nuestra filosofía, y es la que pone Alemañ al frente del primer capítulo de su libro. Es la pregunta que se hicieron, entre otros griegos eminentes,Tales de Mileto y Demócrito de Abdera, y es la que, tres mil años después, tienen a medio responder -siempre a medio responder- los más eminentes científicos de hoy.

Con Newton, en el siglo XVII, todo pareció encajar, y la palabra griega “Cosmos” alcanzó su plenitud semántica: un mecanismo material ordenado y armónico parecía haber quedado al descubierto y contenido en unas leyes que hacían calculable y predecible el engranaje del Universo, empezando por la Tierra.

Pero, desde la Teoría de la Relatividad, el tiempo, el espacio, el movimiento no son lo que eran; desde la Física Cuántica, la predecibilidad es una ilusión, los átomos no han vuelto a ser los mismos, la realidad discrepa de ella misma según desde dónde se la mire, han aparecido escalas nuevas y, en realidad, ahora sabemos que apenas sabemos de qué está hecha.

Las ecuaciones de Newton, con toda su genialidad, ya no explicaban todo lo que hay por encima de nuestras cabezas, aunque siguen siendo eficaces para comprobaciones y experimentos “caseros”, como enviar hombres a la Luna y cosas así.

A principios del siglo XX, el Universo se hizo misterioso otra vez, y la palabra “Cosmos” perdió parte -una buena parte- de su sentido. Desde entonces, la Filosofía, o es un ejercicio de retórica, o se apoya en bases reproducibles (sin confundir retórica con intuición). Ahora mismo, muchas teorías, varias hipótesis, ofrecen soluciones perfectamente válidas durante el corto trayecto que tardan en demostrar que son indemostrables o en colisionar con las demás, estallando todo en una tormenta de profundas y desconcertantes incompatibilidades.

El Universo, una página en blanco otra vez -con suficiente blanco al menos- está pendiente de una visión cabal y única hacia afuera y hacia adentro. Una fórmula sencilla quizá, si es que Einstein sigue siendo el ejemplo.

En el libro “En busca de la teoría del todo”, el experimentado y certero divulgador científico que es Rafael Alemañ presenta un recorrido completo por la cuestión, entre el largo e intenso fuego cruzado que comprende cuerdas, supercuerdas, ondas gravitacionales, agujeros de gusano, quarks, hipercargas, gravitación cuántica de bucles, Bohr, Hawking, Penrose, Gödel, Heisenberg, Higgs, y muchas más propuestas y nombres, entre los que el autor rescata algunos casi olvidados, como Emmy Noether, Roger Boscovich, o Anthony Garret Lisi, en un breve y esclarecedor viaje, desde el principio, por la búsqueda de esa respuesta fundamental, que, esquiva como la esencia de la poesía, parece cambiar de sitio ante cada nuevo abordaje, hasta el punto de que parece estar en ninguno, y ésa es una posiblidad que la ciencia actual no puede ya dejar de barajar en serio, después de un siglo pareciendo tocarla con la punta de los dedos.

Pero la aventura continúa y, de un modo u otro, tal vez terminemos sabiendo después de todo de qué están hechas las cosas. Nosotros, por ejemplo. (D.M.)