Hoy, existen tres tipos principales de armas explosivas basadas en reacciones nucleares


 

Explosión de una bomba atómica.

Explosión de una bomba atómica.


 

Por Rafael Alemañ Berenguer


 

1º) Las bombas de fisión basan su funcionamiento en la escisión de un núcleo pesado en elementos más ligeros, mediante el bombardeo de neutrones que, al impactar en dicho material, desencadenan una reacción nuclear en cadena. Para que esto suceda, hace falta usar núcleos fisibles o físiles como el uranio-235 o el plutonio-239. Según el mecanismo y el material usado, se conocen dos métodos distintos para generar una explosión nuclear. Usando uranio, a una cantidad de este elemento, llamada subcrítica, se le añade una cantidad del mismo material para conseguir una masa crítica que comienza a fisionar por sí misma. Al mismo tiempo, se le añaden otros elementos que potencian la creación de neutrones libres que aceleran la reacción en cadena. En la bomba de plutonio, más moderna y de diseño más complicado, se rodea la masa fisionable de explosivos convencionales especialmente diseñados para comprimir el plutonio, de forma que una bola de plutonio del tamaño de una pelota de tenis se convierte casi al instante en el equivalente a una canica, aumentando la densidad del material hasta iniciar una reacción en cadena de fisión nuclear descontrolada, provocando la explosión y la destrucción total dentro de un perímetro limitado.

2º) La bomba de hidrógeno, bomba nuclear de fusión o bomba termonuclear se basa en la obtención de la energía desprendida al fusionarse dos núcleos atómicos, en lugar de la fisión de los mismos. Este proceso consiste en la fusión de dos núcleos pequeños para formar uno más grande. El mismo proceso emplea el Sol para producir la energía que nos mantiene vivos. Las bombas que lo utilizan se llaman bombas de fusión, pero son más conocidas como bombas termonucleares, bombas H, o bombas de hidrógeno. El primer artefacto termonuclear utilizó dos tipos de hidrógeno como combustible y el mecanismo era tan complicado que el aparato completo más bien parecía un edificio. Posteriormente se empezaron a fabricar con un compuesto de litio, mucho más fácil de manejar. Para que se produzca la fusión de los núcleos se necesitan temperaturas altísimas (de ahí el nombre termonuclear) y durante la explosión de una bomba H es una bomba de fisión la que produce la temperatura adecuada. Siempre una bomba de fusión contiene una de fisión como detonante. De este tipo en concreto, fueron los artefactos que cayeron en la localidad almeriense de Palomares el 17 de enero de 1966. Se trataba de bombas termonucleares Mark 28 (modelo B28RI) de 1,5 megatones cada una, de 1,5 metros de largo por 0,5 metros de ancho, con un peso de 800 kg.

3º) Existe un tipo de bomba termonuclear de poca potencia en el que se maximiza la producción de radiación (sobre todo neutrones) respecto de los otros efectos. El principal resultado de su detonación es el daño biológico causado por los neutrones y los rayos gamma emitidos durante la explosión. Se las llama armas de radiación intensificada, más conocidas como bombas de neutrones, o bombas N, y su fabricación por los Estados Unidos desde 1981 ha causado gran polémica. Debido al poco daño físico (“poco” quiere decir destrucción total en un radio de unos 600 metros) que producirían en los alrededores del punto de detonación a causa de su baja potencia, las bombas de neutrones resultan muy atractivas para las autoridades militares, pues se presenta la posibilidad de “solamente” causar víctimas sin destruir ni el equipo militar ni las instalaciones industriales del enemigo.