“La floración y la polinización tienden a variar su ciclo y su intensidad”


 

RAFAEL TORMO Profesor del Dpto. de Biología Vegetal, Ecología y Ciencias de la Tierra de la Universidad de Extremadura.

RAFAEL TORMO
Profesor del Dpto. de Biología Vegetal, Ecología y Ciencias de la Tierra de la Universidad de Extremadura.


 

Usted ha estudiado cómo las alergias, en general, tienden a “adelantarse”, respecto a sus fechas tradicionales… ¿Cómo?

–La presencia de polen en el aire, como la floración y el desarrollo de las plantas, se ve influenciada por la temperatura y la precipitación. De un año a otro, se observan variaciones relacionadas con la meteorología de avance o retroceso en la polinización. En Extremadura, contamos con datos de polen del aire desde 1993, que indican algunas posibles tendencias generales, también observadas en otros sitios, como que la floración parece terminar antes en las plantas de floración primaveral, incrementándose en algunos casos su intensidad. Este fenómeno puede estar relacionado directamente con el del cambio climático a nivel global. Este año (2015) sin embargo, estamos observando un retroceso en el inicio de la floración y polinización, ya que las temperaturas medias están siendo algo inferiores a las normales. A esto se añade una menor precipitación en el invierno, que está afectando sobre todo a las plantas herbáceas. Las alergias en este caso deben mostrar un reflejo de cómo ocurre la polinización.

 

“Quizá por el cambio climático, son las herbáceas, especialmente las anuales, las que terminan antes su polinización”

–¿Cuáles son los pólenes que más se han desajustado en ese sentido?

–Este año (2015) se ha retrasado la polinización de todas las especies invernales: fresnos, alisos, parietarias y ortigas, cipreses y tuyas; sauces, álamos y chopos, plátanos de sombra, etc. Si no llueve lo habitual durante la primavera, seguramente habrá menos polen en el aire de plantas herbáceas, como gramíneas, llantenes, romazas, etc., que son las más sensibles a cualquier cambio meteorológico. Los árboles se verán menos afectados y puede que tengamos una buena producción de polen de olivos, encinas y alcornoques. Respecto a las tendencias generales, que pueden estar originadas por el cambio climático, siempre son las herbáceas, y especialmente las anuales, las que antes terminan su polinización cuando el calor se adelanta hacia finales de mayo y junio y escasean las precipitaciones.

–¿Son las gramíneas y algunas especies de ciprés especialmente virulentas?

–Los pólenes que originan más problemas de alergia son los de las gramíneas, seguidas de los de olivos y cupresáceas (cipreses y tuyas). Afortunadamente, el polen de encinas y alcornoques (incluyendo otras especies del mismo género, como coscojas, quejigos, melojos y robles), que es el más abundante en Extremadura, provoca poca alergia.