“La radiación electromagnética afecta al sistema nervioso, inmunitario y endocrino”


 

DARÍO ACUÑA CASTROVIEJO. Catedrático de Fisiología. Instituto internacional de la Melatonina Grupo de Investigación “CTA-101: Comunicación Intercelular” Universidad de Granada. www.institutodemelatonina.com correo-e: info@institutodemelatonina.com

DARÍO ACUÑA CASTROVIEJO.
Catedrático de Fisiología. Instituto Internacional de la Melatonina
Grupo de Investigación “CTA-101: Comunicación Intercelular”,
Universidad de Granada.
www.institutodemelatonina.com
correo-e: info@institutodemelatonina.com


 

 

Adelantos –Es usted autor de un “Informe científico sobre el efecto de los campos electromagnéticos en el sistema endocrino humano y patologías asociadas”. ¿Cuál es ese efecto?

Darío Acuña –Los CEM (campos electromagnéticos) generan una alteración del sistema endocrino por dos vías principales. Por un lado, la afectación del reloj biológico central, que altera las señales eferentes del reloj hacia hipotálamo y glándula pineal. A nivel hipotalámico, se puede alterar la producción rítmica de los factores u hormonas hipotalámicas que regulan a su vez la producción y secreción de las hormonas de la hipófisis, dando lugar a una alteración endocrina global. Por otro lado, la alteración de la producción rítmica de la melatonina pineal da lugar al mecanismo conocido como desincronización interna, con lo que el ritmo circadiano de las hormonas (incluyendo las hormonas hipotalámicas e hipofisarias anteriormente citadas) se altera también. En consecuencia, y dependiendo de la afectación producida por los CEM, se producirá un trastorno endocrino más o menos severo que puede incluir desde estados de estrés acompañados de aumento de cortisol, hasta estados de infertilidad por alteración de hormonas reproductoras, así como trastornos tiroideos y metabólicos, entre otros. (Figura 1). Si tenemos en cuenta la conexión entre los distintos sistemas del organismo, lo que llamamos sistema psiconeuroinmunoendocrino, nos daremos cuenta que la alteración de uno de ellos afecta al resto de los sistemas, de ahí la gran versatilidad de síntomas que pueden aparecer a consecuencia de la exposición no controlada a los CEM.

“Niños, embarazadas y ancianos son la población de más riesgo”

–A su juicio, los campos electromagnéticos ¿son cancerígenos?

–Los CEM forman parte de lo que se denomina ambioma, es decir, el conjunto de factores ambientales que nos influencia positiva y negativamente. Los factores negativos, representados en la Figura 2, constituyen un riesgo importante para la salud, ya que causan daño constante al organismo que puede terminar en tumorigenesis. Con respecto a los CEM, es una cuestión no completamente demostrada, pero existe una casuística y estudios epidemiológicos que van en esa dirección. Los que reniegan de estos efectos lo hacen en base a estudios muy específicos y controlados en laboratorios, que no ven causa efecto. Pero el efecto dañino de los CEM es de tipo estocástico, por lo que no es fácilmente predecible si una persona expuesta a CEM va a padecer cáncer. Aquí hay que anteponer el criterio de la duda razonable, y evitar la exposición a CEM sobre todo a la población de más riesgo, es decir, niños, embarazadas y ancianos. Es siempre mejor prevenir .

“Los síntomas: ansiedad, estrés, insomnio, cansancio, falta de rendimiento”
Figura 1: Todas las funciones de nuestro organismo funcionan de manera rítmica a lo largo de las 24 horas de día, donde podemos reflejar las distintas fases o momentos de máxima actividad de cada una de ellas. También diversas patologías aparecen más frecuentemente a determinadas horas del día. El proceso de cronodisrupción tiene lugar cuando la señal que sincroniza todos nuestros ritmos biológicos, es decir, la melatonina, desaparece, lo que hace que la relación temporal entre dichas fases se altera, promoviendo la enfermedad.

Figura 1:
Todas las funciones de nuestro organismo funcionan de manera rítmica a lo largo de las 24 horas de día, donde podemos reflejar las distintas fases o momentos de máxima actividad de cada una de ellas. También diversas patologías aparecen más frecuentemente a determinadas horas del día. El proceso de cronodisrupción tiene lugar cuando la señal que sincroniza todos nuestros ritmos biológicos, es decir, la melatonina, desaparece, lo que hace que la relación temporal entre dichas fases se altera, promoviendo la enfermedad.

–¿Con qué dolencias o enfermedades, en especial, los relaciona usted?

–Partiendo de lo expuesto en el punto 1, los CEM causan trastornos neurológicos (irritabilidad, cefaleas, trastornos del ciclo sueño/vigilia, insomnio, somnolencia diurna, alteraciones sensoriales, alteraciones del humor, del carácter, depresión); cardiovasculares (alteraciones del ritmo cardíaco, hipertensión arterial); reproductivos ( alteraciones del ciclo menstrual, infertilidad, disminución de la libido, abortos); tumorigenesis (principalmente leucemias y tumores cerebrales); dermatológicos (dermatitis y alergias); endocrinos (alteraciones cortisol, insulina, hormonas tiroideas), e inmunológicos (alteración del sistema de inmunovigilancia antiinfecciosa y antitumoral), entre otros trastornos. Toda esa sintomatología no es sólo típica de la exposición a CEM, ya que otros factores pueden causarla. De ahí que haya que hacer un buen diagnóstico diferencial siguiendo el historial médico de la persona y mediante una evaluación adecuada.

–Ud. y el profesor Bardasano* han hecho hincapié en la importancia de la melatonina en todo esto…

–En efecto, la melatonina es uno de los ejes centrales que fracasan durante la exposición a los CEM. La melatonina no es sólo la producida por la pineal; ésta sincroniza los ritmos circadianos endocrinos y no endocrinos, y su alteración trastoca dichos ritmos como se ha expuesto arriba. Como consecuencia, se genera un estrés oxidativo e inflamatorio sistémico, que es causante del daño celular en todos los órganos y tejidos de nuestro organismo, dando lugar a diversas disfunciones que se manifiestan en las patologías indicadas. Pero sabemos hoy día que la melatonina se produce también en dichos órganos y tejidos, y nuestro cerebro, hígado, corazón, intestino, ovarios, testículos, etc., y los CEM también alteran esta producción extrapineal de melatonina. Esta hormona es el principal antioxidante y antiinflamatorio endógeno, su función es la de proteger a dichos órganos del daño oxidativo e inflamatorio producido por los CEM. La consecuencia última de este círculo vicioso es que se produce más daño en nuestras células por un déficit de melatonina causado por los CEM.

“Emisores wifi, móviles y teléfonos inalámbricos entrañan el mayor peligro”
Figura 2: Los CEM forman parte del conjunto de factores externos, llamado ‘ambioma’, que afecta a nuestra salud. Entre los factores negativos aquí representados se incluyen los CEM, cuya exposición puede causar trastornos severos incluyendo cáncer, a través de mecanismos relacionados con la generación de radicales libres.

Figura 2:
Los CEM forman parte del conjunto de factores externos, llamado ‘ambioma’, que afecta a nuestra salud. Entre los factores negativos aquí representados se incluyen los CEM, cuya exposición puede causar trastornos severos incluyendo cáncer, a través de mecanismos relacionados con la generación de radicales libres.

–¿Hay relación entre electromagnetismo y radicales libres?

–Según lo expuesto hasta ahora, la relación es directa por los diversos mecanismos comentados. Además, el acúmulo de radicales libres genera daño y muerte celular, que activa al sistema inmunitario, dando lugar a un proceso inflamatorio (Figura 3). Es sobre estos procesos patogénicos sobre los cuales podemos actuar con la administración terapéutica de melatonina.

–¿Cuál es para usted la mayor evidencia del efecto de los campos electromagnéticos a nuestro alrededor?

–Cada vez viene a consultarme un mayor número de personas aquejadas de una serie de síntomas que ellos achacan a electrosensibilidad y que, tras un adecuado estudio, se pude comprobar que, en buena medida, ello se debe a la exposición a CEM, debido a la situación de la vivienda o lugar de trabajo. El aumento de los estados de ansiedad, estrés, insomnio y cansancio, con falta de rendimiento laboral, son los síntomas generales que cada vez aparecen más en la población y que no obedecen a causas orgánicas.

 

“Se publican estudios científicos con datos falseados o diseñados según el interés de determinadas corporaciones”

 

–Entre todas las fuentes de radiación electromagnética, ¿cuál diría usted que es la más peligrosa?

–Difícil es de aclarar este punto, porque depende mucho de la proximidad a la fuente emisora de CEM, pero probablemente los emisores wifi y los móviles, por la continuidad de su uso, pueden ser los más peligrosos, junto con los teléfonos inalámbricos.

 
Figura 3: Los CEM causan generación de radicales libres, los cuales generan año oxidativo e inflamación, que impiden la adecuada función de la mitocondria, la organela de la célula responsable de la generación de energía para todo el funcionamiento celular, incluyendo la defensa antioxidante. El fallo mitocondrial promueve una serie de señales que terminan con la muerte celular o su mutación y tumorigenesis. (Imágenes cedidas por el profesor Acuña)

Figura 3:
Los CEM causan generación de radicales libres, los cuales generan año oxidativo e inflamación, que impiden la adecuada función de la mitocondria, la organela de la célula responsable de la generación de energía para todo el funcionamiento celular, incluyendo la defensa antioxidante. El fallo mitocondrial promueve una serie de señales que terminan con la muerte celular o su mutación y tumorigénesis.
(Imágenes cedidas por el profesor Acuña)

–A su juicio, ¿cuál es la parte de nuestro organismo más vulnerable a la radiación electromagnética?

–El cerebro y el corazón, que tienen unos CEM de 1 picoTesla y 50 picoTeslas, respectivamente, pueden alterarse con relativa facilidad. Asimismo, aquellos tejidos con una proliferación celular más elevada, como la médula ósea, son muy susceptibles al daño producido por los CEM. Pero existe una alteración sistémica global que afecta al sistema neuroinmunoendocrino, reduciendo la capacidad de defensa del organismo, aumentando la susceptibilidad a todas las patologías mencionadas antes.

–Se dice que hay organismos, empresas, corporaciones que contratan pseudocientíficos para desacreditar la información que sale a la luz sobre todo esto…

–Otro asunto difícil de probar, pero, algunas veces,fácil de identificar. Es el caso de diversos estudios publicados en revistas científicas por científicos que, cuando uno los analiza con rigor, puede observar que o han falseado los datos o están mal diseñados para obtener los resultados que interesan a determinadas corporaciones.

“Hay que incluir la electrosensibilidad entre las patologías reconocidas por la sanidad pública”

–En Francia y otros sitios, hay “zonas blancas”, exentas de radiación, sin telefonía, radio, televisión, internet, etc. ¿Quién las ha creado y por qué?

–A veces son diseñadas para y por ciudadanos que quieren liberarse de los posibles daños de los CEM, pero en general son secundarios a otras actividades. Tal es el caso de Green Bank, una ciudad próxima a Washington DC, en el condado de Pocahontas, estado de Virginia Occidental, USA. En ese lugar, totalmente libre de CEM, existe un radiotelescopio que requiere alrededor un espacio totalmente libre de interferencias electromagnéticas. Pero por ese motivo es el lugar ideal para vivir una serie de personas electrosensibles.

–¿Alguna recomendación, como médico, sobre todo esto?

–Prevenir, usando el criterio de evitación prudente, que aconseja reducir la exposición a los CEM que pueden evitarse con pocas inversiones económicas, y presionando a los gobiernos para que, al igual que recientemente se hizo con al quimiosensibilidad, incluir la electrosensibilidad dentro de las patologías reconocidas por el sistema sanitario público. Por supuesto, también diagnosticar y tratar los procesos que sabemos tratar, como son la restauración de los niveles de melatonina que ayudan a combatir el daño oxidativo e inflamatorio, restituyendo el estado de salud.

 

*(ver entrevista al profesor Bardasano en “Adelantos” http://wp.me/p6MEBY-d2 )