Buitres negros devueltos a la naturaleza en la Sierra de la Demanda


Seis ejemplares de esta especie amenazada han sido trasladados hoy a Huerta de Arriba (Burgos) para su aclimatación previa antes de liberarlos
♦ El objetivo del proyecto es crear en el Sistema Ibérico una colonia de cría que sirva de puente para recuperar la población europea de buitre negro

(6 de octubre de 2016). Seis buitres negros han sido hoy trasladados a la Sierra de la Demanda e introducidos en un recinto de aclimatación del término municipal de Huerta de Arriba (Burgos). Esta instalación ya estaba ocupada por otros cinco ejemplares de la misma especie que llegaron semanas atrás. Todos ellos forman parte de un proyecto lanzado por la asociación GREFA, en colaboración con varios organismos públicos y entidades, para recuperar al buitre negro.

El buitre negro, etiquetado como “Vulnerable” en el Catálogo Español de Especies Amenazadas, no se reproduce en la provincia de Burgos desde hace más de medio siglo. El objetivo último del proyecto es crear una colonia de cría que sirva de “puente” y ayude a conectar las grandes poblaciones tradicionales de esta rapaz carroñera existentes en el centro y el sur de la Península Ibérica con otras más recientes que se han creado ya en el Pirineo catalán y en varias zonas de Francia, gracias a proyectos similares.

“Un municipio como Huerta de Arriba ha adquirido un protagonismo especial en nuestro ambicioso sueño de recuperar las poblaciones en Europa de buitre negro y de otras rapaces necrófagas, aves que al alimentarse de carroñas cumplen un importantísimo papel ecológico y sanitario en la naturaleza”, afirma Ernesto Álvarez, presidente de GREFA e impulsor de la recuperación de los buitres europeos.

La gran mayoría de los buitres negros que han sido ya trasladados al recinto de aclimatación del proyecto han sido cedidos por las comunidades autónomas de Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cantabria, Galicia y Comunidad Valenciana. Son animales adultos y subadultos que proceden de diferentes centros de recuperación de fauna silvestre, donde ingresaron en su día para ser tratados de diversos problemas o patologías que sufrieron durante su vida en la naturaleza.

En la cesión de los buitres negros se cuenta con la coordinación de GREFA, que se encarga de la recogida y el traslado de estas aves, así como de que completen su proceso de rehabilitación en el Hospital de Fauna Salvaje que esta asociación tiene en Majadahonda (Madrid). Además de GREFA, en este proyecto en favor del buitre negro en la Sierra de la Demanda participan también el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la Junta de Castilla y León, la Fundación Patrimonio Natural de Castilla y León y el Ayuntamiento de Huerta de Arriba (Burgos).

“Que varias comunidades autónomas cedan estas aves y que Castilla y León las acoja indica que la recuperación de una especie amenazada no entiende de fronteras administrativas”, explica Álvarez, quien destaca que “gracias a esta colaboración los buitres negros cedidos tendrán una nueva oportunidad de vivir en libertad y de contribuir a un gran proyecto en favor de la biodiversidad europea”.

Un buitre negro en el recinto de aclimatación de la especie de Huerta de Arriba (Burgos). (Foto: GREFA)

Un buitre negro en el recinto de aclimatación de la especie de Huerta de Arriba (Burgos). (Foto: GREFA)

Un buitre negro en vuelo. (Foto: GREFA)

Un buitre negro en vuelo. (Foto: GREFA)

Un precedente en los Pirineos

La mayoría de los buitres negros trasladados a Huerta de Arriba serán liberados definitivamente para que reanuden su vida en libertad en el plazo de un año, tiempo que se considera como óptimo para que las aves se hayan aclimatado a la zona de suelta. Las acciones que se van a desarrollar por el proyecto en beneficio de la especie, como el aporte de alimentación suplementaria, favorecerán también a otras rapaces necrófagas tan interesantes como el alimoche o el quebrantahuesos.

 “La idea es realizar estas liberaciones durante al menos siete años, de manera que puedan ser soltados en ese tiempo unos ochenta o cien buitres negros en total, un número suficiente para garantizar que las aves liberadas lleguen a criar en la Sierra de la Demanda y puedan crear una nueva colonia reproductora de la especie”, explica la bióloga de GREFA Lorena Juste, responsable del proyecto.

Existe el precedente de la Reserva de Boumort (Lleida), en Pirineos, donde a través de un proyecto similar que GREFA ideó y puso en marcha en colaboración con la Generalitat de Cataluña y otra entidades y empresas, se han liberado más de sesenta buitres negros en los últimos diez años. Gracias a ello se ha creado una colonia de más de diez parejas, que en 2016 han criado seis pollos. Red Eléctrica de España apoya tanto el proyecto de La Demanda como el de Pirineos financiando el seguimiento de las aves liberadas a través de los emisores satelitales que portan.

“Zolorro”, un caso especial

Una parte del recinto de aclimatación del buitre negro en Huerta de Arriba ha sido reservada para instalar un nido artificial (hacking), donde el pasado 23 de agosto fue ya depositado un buitre negro que tiene una historia muy especial. En este caso no se trata de un ave adulta o subadulta, como el resto de los ejemplares de la misma especie con quienes comparte hábitat en la instalación especialmente construida para ellos. Se llama “Zolorro” (al igual que un emblemático monte existente en la zona) y es un pollo nacido y criado en cautividad la pasada primavera en las propias instalaciones de GREFA en Majadahonda (Madrid). La crianza de este ejemplar será completada en el mencionado nido artificial, hasta que pueda volar por sí mismo y sea liberado en el medio natural dentro de pocas semanas.

¿Qué es GREFA?

Desde su creación en 1981, esta ONG ha atendido a más de 60.000 animales en su Hospital de Fauna Salvaje, radicado en Majadahonda (Madrid) y considerado el más grande y de más actividad de Europa en su especialidad. En todo ese tiempo, GREFA se ha consolidado también como referencia internacional gracias a sus proyectos destinados a la generación de biodiversidad, con especial atención a la fauna autóctona con más problemas de conservación, a través de un extenso catálogo de acciones, como cría en cautividad, reintroducción o reforzamiento de poblaciones silvestres, seguimiento vía satélite y vigilancia de nidos. Su labor ha sido reconocida por la concesión de dos de los premios sobre medio ambiente más prestigiosos de Europa, el de la Fundación BBVA a la Conservación de la Biodiversidad (2016) y el Fondena (2014). (Comunicación GREFA).

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Dos buitres negros destinados a la Sierra de la Demanda reposan en un cercado. (Foto: GREFA)