La verdad sobre la cumbre de París


 

CAYETANO GUTIÉRREZ PÉREZ. Catedrático de Física y Química, divulgador científico, escritor, y conferenciante. (disfrutalaciencia@ono.com, @disfrutalacienc)

CAYETANO GUTIÉRREZ PÉREZ.
Catedrático de Física y Química, divulgador científico, escritor, y conferenciante. (disfrutalaciencia@ono.com, @disfrutalacienc)


 

A finales de 2015 (del 30 de noviembre al 11 de diciembre), se celebró en París la Cumbre del Clima (COP21). A la inauguración de la misma, el 30-11-2015, asistieron 150 Jefes de Estado. Además, y en dicha cumbre, han participado 196 países, con el único objetivo de intentar salvar al planeta del mayor problema ambiental que tiene actualmente la humanidad, y que es el “calentamiento global o cambio climático”, provocado por el ser humano, como consecuencia de un consumo insostenible y con un enorme desprecio a las generaciones futuras, que son las que realmente sufrirán, en todo su apogeo, las catastróficas consecuencias del cambio climático (económicas, políticas, sociales…). Esas afirmaciones no pretenden alarmar, pero sí advertir de que lo peor está por llegar, y no es ciencia ficción, sino, por desgracia, las conclusiones de los resultados de las investigaciones que están llevando a cabo miles de científicos de todo el mundo.

A la inauguración de la Cumbre de París, el 30-11-2015, asistieron 150 Jefes de Estado, y han participado 196 países

cumbre-mapa-cop21En contraste con el carpetazo y fiasco de la Cumbre de Copenhague, en 2009, la Cumbre del Clima de París, la COP21, el 12-12-2015, concluyó en un tono de trascendencia histórica, aprobando el primer acuerdo global para luchar contra el cambio climático. Un texto que han apoyado y firmado los 196 países participantes. Ignoramos su grado de cumplimiento, pero resulta un hito histórico que tantos países, y sobre todo los que más contaminan, se hayan comprometido en dicho acuerdo (Consulte el documento íntegro del acuerdo de París), que es jurídicamente vinculante. Con el acuerdo de París los 196 países participantes, no solo admiten que el problema del cambio climático existe, sino que reconocen que el aumento de la temperatura es responsabilidad del ser humano.

CON EL ACUERDO DE PARÍS LOS 196 PAÍSES PARTICIPANTES, NO SOLO ADMITEN QUE EL PROBLEMA DEL CAMBIO CLIMÁTICO EXISTE, SINO QUE RECONOCEN QUE EL AUMENTO DE LA TEMPERATURA ES RESPONSABILIDAD DEL SER HUMANO

cumbre-clavesConviene recordar que una característica esencial del cambio climático es su efecto transfronteras, es decir, que de nada sirve que un país tome grandes medidas para paliar el cambio climático, si su vecino no las toma, porque sufrirá los efectos devastadores del cambio climático, pese a haber tomado dichas medidas. Consecuentemente, la solidaridad de las Naciones a la hora de abordar las medidas para paliar el cambio climático es fundamental. Por esta misma razón, y porque los efectos del cambio climático afectarán, indiscutiblemente, a sus descendientes, no se puede quedar con los brazos cruzados, y debe salir de su zona de confort, exigiendo a sus representantes políticos que actúen urgentemente y con medidas eficaces, para frenar ese cataclismo ambiental llamado cambio climático, al margen de la gran cantidad de medidas individuales que como ciudadano puede llevar a cabo (Medidas individuales para paliar el cambio climático: http://is.gd/mk26XO).

LA SOLIDARIDAD DE LAS NACIONES, A LA HORA DE ABORDAR LAS MEDIDAS PARA PALIAR EL CAMBIO CLIMÁTICO ES FUNDAMENTAL.

¿QUÉ ES UNA COP?

La Conferencia de las Partes (Conference of the parties, COP), fue creada al adoptarse la Convención Marco de NN.UU. sobre el Cambio Climático, en 1992, y es el órgano supremo de la Convención. Cada año, la Conferencia se celebra de forma rotatoria en uno de los cinco grupos regionales de la ONU, para analizar el estado de aplicación de la Convención, adoptar decisiones que definan mejor las normas fijadas y negociar nuevos compromisos. También participan en estas conferencias grupos no estatales (organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, entidades territoriales, sindicatos, empresas, científicos, jóvenes).

¿CUÁL ES EL OBJETIVO DE LA CUMBRE DE PARÍS?

El Protocolo de Kioto expiraba en el 2020, por lo que era imprescindible buscar un nuevo acuerdo sobre el cambio climático. La Cumbre de París debería suponer un cambio de paradigma, tanto en la forma de producir energía, como en los medios de transporte, y el resto de los aspectos de nuestra vida cotidiana. El objetivo fundamental del acuerdo de la Cumbre de París, ha sido lograr que la temperatura media de la Tierra, a finales del siglo XXI, no suba más de 2 °C, como mucho, pero sin renunciar a que no se superan los 1,5 °C. Este objetivo será revisable cada cinco años.

cumbre-no+2Pero seguro que usted se preguntará, ¿por qué 2 °C? Teóricamente, parece poco ambiciosa esa medida, pero con este símil, se puede entender más fácilmente. Si usted tiene 37 °C, no tiene fiebre, pero si le sube la temperatura 2 °C más, usted tendrá 39 °C y tendrá fiebre. No obstante, ese margen es peligroso y poco ambicioso. Esos 2 °C, estabilizarían en el CO2 en torno a las 450 partes por millón.

El catedrático Xavier Labandeira, miembro del Quinto Informe de Evaluación del IPCC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático) de la ONU, explica con un ejemplo muy gráfico lo crítico de la situación. “El cambio climático es como una bañera: el obstáculo no es tanto que el grifo esté abierto, es decir, las emisiones, sino el nivel de agua que ya existe en la bañera. Está casi llena, el problema ya es una realidad. La solución pasa por lograr que ese grifo eche cada vez menos agua”. Para conseguir mantenerse por debajo de esa barrera crítica de los 2 °C de aumento de la temperatura media del planeta en 2100, requerirá reducir las emisiones de CO2 a una velocidad brutal. En algunos países, como EE.UU. o China, eso significaría reducir en hasta un 90% las emisiones de aquí al 2050. O lo que es lo mismo, requiere invertir fuertemente en energías renovables, e instaurar medidas de eficiencia energética. Xavier Labandeira explica que De lo que mucha gente no es consciente es que no hablamos de un impacto lineal. Es decir, un aumento de 2 °C no implica que los problemas se vayan a multiplicar por dos; un aumento de 3 °C no implica que se vayan a multiplicar por tres, y así sucesivamente. Hablamos de impactos exponenciales, e impactos que no van a afectar a los países por igual. Todos saldremos perdiendo, pero unos más que otros, y eso creará una brutal inestabilidad en todo el mundo.

Países, como EE.UU. o China, tendrán que reducir en un 90% las emisiones de aquí al 2050, para ello deberán invertir fuertemente en energías renovables, e instaurar medidas de eficiencia energética

cumbre-objetivosLa Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA, en sus siglas en inglés) sostiene que, para poder cumplir con la meta de que la temperatura media a final de siglo no suba más de 2 °C respecto a los niveles preindustriales, hará falta duplicar la instalación de fuentes renovables en los próximos 15 años. Para ello, las renovables deben pasar del 18% del consumo total de energía, en 2010, al 36% en 2030, siendo las tecnologías solar y eólica, las que más deben crecer.

¿QUÉ PLAZOS TIENE EL ACUERDO?

El acuerdo de la Cumbre de París entrará en vigor en 2020, y perdurará hasta 2050 y sustituyendo al Protocolo de Kioto, aunque a diferencia de éste, que sólo incluía a un grupo de países industrializados que representaban el 11 % de las emisiones, el nuevo pacto incluye a casi todos los países (196 países) y cubrirá el 95 % de los gases de efecto invernadero.

¿QUÉ FACTORES POSITIVOS HAN FAVORECIDO EL ACUERDO?

Nunca antes ha existido un momento político tan favorable al acuerdo climático, ya que China y EE.UU., los países más contaminantes, han rubricado un compromiso para luchar juntos contra el calentamiento del planeta. Además, los países del G7 han emitido una declaración comprometiéndose a poner fin a los combustibles fósiles en 2100.

La coyuntura también es favorable en lo económico: 200 multinacionales han pedido a los países que pongan precio al carbono; las 10 mayores petroleras han creado una coalición para formar parte de las soluciones; las renovables abastecieron el 9,3% de la demanda energética mundial en 2014 y su precio se ha abaratado notablemente en la última década (un 80% en el caso de los paneles solares).

Hasta el Papa Francisco ha dedicado una Encíclica al cambio climático, considerando que combatirlo es “una cuestión moral” y del “bien común“; y los líderes islámicos le han secundado con una declaración apelando al compromiso climático de los 1.600 millones de musulmanes.

cumbre-climaA esas razones, hay que añadirle el elevadísimo número de fenómenos meteorológicos, de gran intensidad, que están azotando al planeta Tierra en la última década, con gravísimas consecuencias para los países que los sufren, dado su elevado número de víctimas y su enorme coste (en vidas humanas y económico), y, que por desgracia, seguirán aumentando en número e intensidad, según auguran los expertos. Además, las evidencias del cambio climático se han multiplicado: se ha registrado un aumento de temperatura de 1,02 °C desde la época preindustrial, un récord histórico de concentración de CO2 (dióxido de carbono) en la atmósfera y hemos tenido el año más cálido de la historia: 2014.

¿QUÉ PROBLEMAS SE PLANTEAN EN EL DESARROLLO DEL ACUERDO?

Los mismos que han estado presentes durante las negociaciones del acuerdo:

  • la financiación para la mitigación y la adaptación al cambio climático en los países más vulnerables;
  • la diferenciación o no entre países ricos y pobres,
  • y la ambición del acuerdo más allá de una mera declaración de intenciones.

En este sentido, conviene recordar que según Oxfam en un informe publicado el 2-12-2015, “el 10% más rico de la población mundial es responsable de cerca del 50% de las emisiones de carbono. Es decir, los 3.500 millones de personas que conforman la mitad más pobre solo generan el 10% de esas emisiones”. El informe de Oxfam, difundido durante la Cumbre del Clima de París, contribuye a “desmontar el mito de que los habitantes de países emergentes son los principales responsables del cambio climático“.

El ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, ha remachado que el acuerdo será vinculante. Lo que no serán legalmente vinculante son los objetivos de reducción de emisiones de cada país. Este punto se ha tenido que incluir para evitar que EE.UU., el segundo mayor emisor mundial, no se quede fuera del pacto, ya que tendría problemas para ratificarlo en su país si se le imponen desde fuera metas concretas de reducción de emisiones.

No queda claro, como señala Luigi Carafa, investigador del Centro de Barcelona para los Asuntos Internacionales (CIDOB), especializado en política energética y cambio climático, “hasta qué punto los países estarán sometidos a la transparencia y la rendición de cuentas, si no se trata de un pacto totalmente vinculante.

¿CUÁNTO DINERO SE NECESITA?

Según un informe de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), los compromisos de París requerirían una inversión de 13,5 billones de dólares hasta 2030, y en el caso de los países pobres están condicionados a la recepción de ayuda internacional, por parte de los países más desarrollados. Cada año, luchar contra el cambio climático costará 100.000 millones de dólares, de aquí al 2020.

CADA AÑO, LUCHAR CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO COSTARÁ 100.000 MILLONES DE DÓLARES, DE AQUÍ AL 2020

Además, en el acuerdo se incluye la creación de un organismo internacional nuevo dedicado a las “pérdidas y daños”; es decir, para compensar a los Estados que se verán más afectados por las consecuencias del cambio climático. El desarrollo de este nuevo órgano quedará para más adelante.

¿CÓMO SE PREVÉ CONTROLAR SU CUMPLIMIENTO?

Los países firmantes se plantean revisar sus objetivos al alza cada cinco años, de manera que con el tiempo vayan siendo más ambiciosos. El primer análisis se realizará en 2018 y la primera actualización al alza en 2020, cuando entraría en vigor el acuerdo de París. El texto deberá ser ratificado por todos los países la próxima primavera (Abril-2016), y entrará en vigor en 2020.

¿QUÉ TEMAS IMPORTANTES SE HAN OLVIDADO EN LA CUMBRE DE PARÍS?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) prevé que se produzcan centenares de miles de muertes en todo el mundo debido al efecto del cambio climático para 2030. Nos referimos a las muertes resultantes de las catástrofes naturales, de la desnutrición o, incluso, del aumento de la presencia de enfermedades infecciosas. Ya estamos acusando las consecuencias del calentamiento global, como señala el informe 2015 sobre Salud y Cambio climático, elaborado por la Comisión Lancet, y publicado en junio de 2015. El aumento generalizado de la temperatura podría propiciar la expansión de los ecosistemas favorables para el desarrollo de enfermedades como la malaria, paludismo…

La OMS cree que entre 2030 y 2050 el cambio climático causará 250.000 muertes cada año, por razones que van desde los cambios de patrones de las enfermedades, hasta los fenómenos meteorológicos extremos, como las olas de calor y las inundaciones, así como la degradación de la calidad del aire, del saneamiento y de los abastecimientos de agua y alimentos.

LA OMS CREE QUE ENTRE 2030 Y 2050 EL CAMBIO CLIMÁTICO CAUSARÁ 250.000 MUERTES CADA AÑO

cumbre-inmigracionPara rematar el vaticinio, la OMS apuntó que los niños y las mujeres de los países más pobres son y serán los más afectados. Lo constata José Graziano da Silva, director general de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): “el calentamiento global impacta en la seguridad alimentaria y la agricultura de todos los países, especialmente en las zonas áridas y en los pequeños Estados insulares en desarrollo donde viven muchos de los pobres y hambrientos del mundo”. Nada como el libro Cambio climático y sistemas alimentarios, publicado en junio de 2015, por la FAO, para corroborar lo expuesto y destacar los riesgos de que se agrave el hambre oculta (falta crónica de vitaminas y minerales) y la obesidad.

Los refugiados climáticos, que se ven obligados a abandonar su espacio vital, por las condiciones extremas para su supervivencia, se arriesgan a exponerse a nuevas enfermedades. A este respecto, la tuberculosis representa una gran amenaza., ya que esta enfermedad es la responsable de 1,4 millones de muertes al año. Si la temperatura media sigue aumentando y ello se combina con los movimientos poblacionales, se incrementará el riesgo de transmisión de enfermedades.

La última edición del informe “La situación del mundo”, del WorldWatch Institute, dedica un capítulo a esta cuestión y su autor, François Gemenne, especialista en geopolítica ambiental, lo tiene claro: “los desastres meteorológicos desplazaron a unos 140 millones de personas, un promedio de 23 millones al año, entre 2008 y 2013”. La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) expone datos de 2012 para afirmar que más de 30 millones de personas se vieron obligadas a desplazarse ese año como consecuencia de desastres naturales, tendencia que “podría intensificarse en la medida que los efectos del cambio climático se profundicen”.

LOS DESASTRES METEOROLÓGICOS DESPLAZARON A UNOS 140 MILLONES DE PERSONAS, UN PROMEDIO DE 23 MILLONES AL AÑO, ENTRE 2008 Y 2013

¿QUÉ OPINAN LOS CIENTÍFICOS SOBRE EL ACUERDO DE LA CUMBRE DE PARÍS?

La mayoría de los científicos recalcan la enorme brecha entre el objetivo fijado por el Acuerdo de París «mantener el aumento de las temperaturas por debajo de los 2 °C con respecto a los niveles preindustriales y perseguir los esfuerzos para limitar el aumento a 1,5 °C» y la falta de una hoja de ruta para la reducción de emisiones de aquí al año 2050.

En comparación con lo que pudo suceder, ha sido un milagro, aunque en comparación con lo que debería haber sucedido es un desastre“, fue la conclusión sobre la marcha de George Monbiot, autor de Calor: Cómo parar el calentamiento global.

cumbre-1-gradoEl rechazo más rotundo al acuerdo de París ha partido precisamente del pionero en el estudio del cambio climático, James Hansen. «Estamos ante un fraude y una farsa», fue la reacción del ex climatólogo de la NASA y profesor de la Columbia University, el primero en alertar hace tres décadas en el Congreso norteamericano sobre los riesgos del calentamiento global. El climatólogo critica el hecho de que no se mencione siquiera por su nombre a «los causantes del problema» y que no se adopten medidas para la urgente descarbonización de la economía: «Mientras los combustibles fósiles sean los más baratos, los vamos a seguir quemando».

«Estamos ante un acuerdo histórico, pero a la meta ambiciosa de la temperatura le faltan los medios ambiciosos para la mitigación», recalcó por su parte Steffen Kallbekken, director del Centro Internacional de Política del Clima y de la Energía, de Oslo. «Para llegar al objetivo de 1,5 °C, hay que rebajar las emisiones del 70% al 95% a mediados de siglo».

PARA LLEGAR AL OBJETIVO DE 1,5 °C, HAY QUE REBAJAR LAS EMISIONES DEL 70% AL 95% A MEDIADOS DE SIGLO

«El calentamiento causado por las actividades humanas se está acercando ya a 1 °C y es muy posible que llegue a 1,2 °C en 2030 con la tendencia actual», advirtió Myles Allen, profesor de Geofísica en la Universidad de Oxford. «Quedarnos en 1,5 °C en 2050 va a ser realmente un reto». Por su parte, Jan Kelman, del University College de Londres, pone también sobre el tapete la falta de números y compromiso concretos, más allá de la referencia a las temperaturas: «Nada va a ocurrir sustancialmente hasta 2020. Existe además la posibilidad de cambios en las posturas de los gobiernos y de fracasos a la hora de ser ratificados por los parlamentos, en especial el Congreso norteamericano».

Nicholas Stern (presidente del Instituto Grantham de Investigación sobre Cambio Climático y Medio Ambiente, y presidente de la Academia Británica), autor del emblemático informe sobre La economía del cambio climático, hace casi una década, afirmó que «Estamos ante un momento histórico, no sólo para nosotros, sino para futuras generaciones». «El Acuerdo de París es un punto de inflexión en la lucha contra una cambio climático fuera de control que amenaza la prosperidad. Va a servir para crear enormes oportunidades conforme los países empiecen a acelerar el camino hacia una economía baja en carbono». Afirmaba que una de las razones cruciales por las que el Acuerdo de París ha sido posible es que “cada vez más países han caído en la cuenta de que, para luchar contra el cambio climático, no hay que sacrificar el crecimiento económico y el desarrollo”.

¿QUÉ OPINAN LOS GRUPOS ECOLOGISTAS?

Para Ecologistas en Acción el acuerdo es decepcionante e insuficiente al carecer de “herramientas necesarias” para luchar con eficacia contra el calentamiento global. “Se ha perdido una oportunidad de reforzar un cambio de modelo basado en las renovables, que mantenga bajo tierra el 80% de los recursos fósiles. “La justicia climática, la descarbonización, la financiación adecuada, los refugiados climáticos… son muchos los puntos fundamentales que han quedado fuera del texto final”.

Amigos de la Tierra cree que el acuerdo de París es “una farsa”, ya que no contempla “medidas eficaces y precisas para luchar contra el calentamiento”. Carece de objetivos concretos y da pie a que los países puedan seguir emitiendo “hasta la segunda mitad de siglo, sin establecer un horizonte temporal para anular las emisiones, ni la cantidad indispensable de las mismas a mitigar”.

cumbre-eiffelGreenpeace considera que el acuerdo deja a los combustibles fósiles en vías de eliminación, pero no concreta los compromisos necesarios para alcanzar el objetivo. “Este acuerdo pone a la industria de los combustibles fósiles en el lado negativo de la historia”. Valora positivamente que el acuerdo contiene el nuevo imperativo de limitar el incremento de la temperatura a 1,5 °C. Greenpeace considera que los objetivos de emisiones propuestos simplemente no son lo suficientemente ambiciosos para lograr ese objetivo.

WWF cree que el acuerdo de París “abre el camino para combatir el cambio climático pero se requieren más medidas urgentes, ya que se necesita aún mucho más para asegurar un camino hacia un futuro de 1,5 °C”. “Es un hito para el mundo, pero aún falta mucho por delante”.

Y es que realmente los intereses económicos son muy fuertes y compran muchas voluntades, pero como dice una profecía de los indios Cree:

“Solo después de que el último árbol sea cortado.

Solo después de que el último río sea contaminado.

Solo después de que se pesque el último pez.

Solo entonces, descubrirás que el dinero no se puede comer”.

(Profecía de los indios Cree)

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Algunas referencias bibliográficas:

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  • Energías Renovables, 2015, “¿Qué es una COP?”, Revista “Energías Renovables”, 30-11-15 (http://is.gd/NEG6ys).
  • Energías Renovables, 2015, “Acuerdo histórico en París”, Revista “Energías Renovables”, 12-12-15 (http://is.gd/qgIZaB).
  • Fresneda, C., 2015, “El acuerdo de París: ¿éxito o fraude?”, Diario “El Mundo”, 13-12-2015 (http://is.gd/3Fmq9S).
  • G. Corral, M. y Fresneda, C., 2015, “La Cumbre de París aprueba un histórico acuerdo ‘legalmente vinculante’ para frenar el cambio climático”, Diario “El Mundo”, 13-12-2015 (http://is.gd/J0SZ1Z).
  • Huffington Post, 2015, “Las claves de la Cumbre del Clima de París”, Diario “Huffington Post”, 30-11-2015 (http://is.gd/jjoy7Y).
  • Klein, N., 2015, “Cuatro claves para entender el pacto de París sobre el cambio climático”, Diario “Huffington Post”, 12-12-2015 (http://is.gd/UiVUha).
  • Méndez, M. A., O., 2015, “¿Qué ocurrirá si fracasa la Cumbre del Clima de París?”, Diario “El Confidencial”, 1-12-2015 (http://is.gd/d7Km4v).
  • Planelles, M., 2015, “Cuatro claves para entender el pacto de París sobre el cambio climático”, Diario “El País”, 12-12-2015 (http://is.gd/o6jJXZ).
  • Planelles, M., 2015, “La agencia de renovables pide doblar la inversión contra el cambio climático”, Diario “El País”, 4-12-2015 (http://is.gd/NRVbud).
  • Planelles, M., 2015, “La Cumbre de París cierra un acuerdo histórico contra el cambio climático”, Diario “El País”, 14-12-2015 (http://is.gd/Dl1yGC).