“El “fracking” sólo busca el enriquecimiento inmediato sin importar el futuro”


FERNANDO PÉREZ VALERA

Geólogo especialista en cartografía geológica. Ha trabajado en proyectos de la Junta de Andalucia, Comunidad Autónoma de Murcia, IGEA, Instituto Geológico y Minero de España (IGME), etc. Actualmente, forma parte del equipo técnico del Proyecto PLANAGEO, para la cartografía geológica de Angola.


 

Adelantos –Antes de extraer el gas, hay que buscarlo. ¿Cómo se hace eso?

Fdo. Pérez Valera –Cuando se quiere buscar algún recurso procedente de las rocas, ya sea mineral, energético o de cualquier otro tipo, lo primero es conocer muy bien la geología de la región, tanto desde el punto de vista litológico como estructural. Esto se suele hacer a partir de la cartografía geológica. Para ello, se emplean las técnicas más básicas de geología de campo, la estratigrafía, sedimentología, geología estructural o petrología, que a menudo solamente necesitan de martillo, lupa y brújula. A partir de los mapas geológicos obtenidos, acompañados por otro material complementario (columnas estratigráficas y cortes geológicos) y en el caso específico del gas, si se localizan formaciones geológicas potenciales (con gran cantidad de materia orgánica), se pueden utilizar otro tipo de técnicas, como el análisis geoquímico, principalmente para el estudio de esa materia orgánica que finalmente es la que puede generar el gas en profundidad.

–¿Qué sustancia o sustancias, líquidas o sólidas, se emplean para atravesar la roca?

–El fluido que se introduce en la roca es básicamente una mezcla de agua y arena (98%) más un 2% de aditivos químicos, que constituyen una amplia gama (unos 260 productos) de sustancias de todo tipo, principalmente compuestos orgánicos.

“Muchas de las 260 sustancias que se introducen en la roca son alergénicas, mutágenas o carcinógenas”

–¿Qué peligro entrañan, a su juicio?

–Según datos publicados, un elevado porcentaje de las 260 sustancias que componen el aditivo químico del producto, pueden clasificarse como tóxicas, alergénicas, mutágenas o carcinógenas; por tanto, el peligro es evidente tanto para la salud humana como para el medio ambiente.

–Los cambios que eso produzca en el subsuelo ¿son irreversibles?

–Gran parte de estas sustancias permanecen mucho tiempo sin poder ser degradadas,y algunas de ellas producen cambios irreversibles, o pueden pasar a formar parte de acuíferos profundos y distribuirse por el subsuelo sin que se pueda controlar. Hay que tener en cuenta que todavía pueden desconocerse algunas de las reacciones que se puedan dar en el subsuelo, por necesitar tiempos superiores a los que se lleva empleando la técnica, y, en este sentido, habría que ser cauto y realizar las investigaciones pertinentes para ver cómo evolucionan los productos.

“Para explotar un pozo hacen falta 15 millones de litros de agua que, mezclada con productos químicos, no es ya reutilizable”

–El gasto de agua ¿es tan grande como para considerarlo entre los peligros del “fracking”?

–El gasto de agua es grandísimo, y, más que un peligro, yo hablaría de una limitación de la técnica, fundamentalmente en lugares donde la disponibilidad de agua es limitada. Según diversas fuentes, hace falta un mínimo de 15 millones de litros de agua para la explotación de un pozo, la cual es irreversible, pues se mezcla con ese 2% de productos químicos variados que al regresar a la superficie hace que sea imposible su reutilización, y un verdadero problema su tratamiento y gestión, pues se podría considerar un residuo.

Fernando Pérez Valera, trabajando, in situ, en un proyecto de Cartografía Geotemática, en República Dominicana.

Foto portada: Fernando Pérez Valera, trabajando, in situ, en un proyecto de Cartografía Geotemática, en República Dominicana.

“Se ha demostrado que la técnica del “fracking” puede inducir seísmos”

–Se habla de riesgos inherentes a esa técnica; por ejemplo, seísmos. A su juicio, ¿puede el “fracking” influir en la frecuencia o intensidad de éstos en zonas que, como todo el Levante español, ya tienen un alto índice de riesgo sísmico?

–Se ha demostrado que la técnica del fracking puede inducir seísmos, y existen bastantes artículos publicados en revistas especializadas donde se aportan los datos necesarios para deducir una correlación entre fracking y seísmos inducidos. La razón es que la técnica de fracking, al introducir agua a presión y fracturar la roca, ayuda a aumentar la presión de fluidos, que es uno de los mecanismos que “activa” el movimiento en fallas y por tanto, puede producir terremotos.

–¿En algún sitio ha bajado el precio de la energía, para el consumidor, gracias al “fracking”?

–Es un tema controvertido y a veces se hace difícil el análisis de la repercusión del gas obtenido por “fracking” en la economía. Según el medio que se consulte, se puede tener datos a favor o en contra. Algunos estudios culpan al “fracking” de la bajada de precio del petróleo, pero lo cierto es que todo lo relativo a la cuestión de la energía siempre puede tener diferentes lecturas.

“Hay permisos de investigación en busca de gas “pizarra” en País Vasco, Burgos, Rioja, Aragón, Valencia, las dos Castillas, Andalucía y Murcia”

–¿Cómo está ahora mismo el mapa del “fracking” en España?

–Existen bastantes permisos de investigación concedidos a empresas que buscan la explotación del gas “pizarra”, sobre todo en la Cuenca Vasco-Cantábrica, y que afectan principalmente al País Vasco, Burgos y La Rioja. En el resto del país, existen algunos permisos de investigación aislados en Aragón, Comunidad Valenciana, Castilla-León, Castilla-La Mancha, Andalucía y Murcia. En este momento, apenas existen concesiones de explotación, aunque las fases de exploración parece que van avanzando, según datos recientes de la compañía Shale Gas España, quien afirma que los primeros pozos exploratorios podrían iniciarse en 2016 en nuestro país.

–En EEUU ya llevan tiempo practicándolo. ¿Con qué resultados, a su juicio?

–Los resultados de este proceso cambian, dependiendo de quién lo analice. En EEUU, hay opiniones para todos los gustos, no exentas de polémica y, en algunos casos, los efectos nocivos se han hecho bastante patentes. Como geólogo, a mí me parece una técnica que hay que tener en cuenta y que se ha estudiado bastante en los últimos años, además de que se ha visto que funciona y que se puede extraer energía a partir de su aplicación. Sin embargo, también pienso que esto no debe de ser a cualquier precio, pues hay que tener en cuenta que los recursos son limitados y pensar que tenemos que dejar una herencia a las siguientes generaciones. Este punto es el que más me preocupa, pues la gran mayoría de empresas solamente piensan en su enriquecimiento por un tiempo limitado, sin importar lo que pase en el futuro.

–Ud estudia la sismicidad en la frontera Santo Domingo-Haití. ¿Ha aprendido algo allí que pueda aplicarse aquí?

–La geología es muy parecida en casi todos los lugares de la Tierra, y los mecanismos que producen los terremotos en Haití, aunque varían en el detalle, son similares a los que producen la sismicidad en la Región de Murcia. Por tanto, la comparación entre unas zonas y otras puede ser muy interesante para darnos algunas claves que en uno u otro lugar no vemos, Los fenómenos geológicos pueden considerarse globales y, en ese sentido, lo que se observa en algún lugar de la Tierra, por lejano o remoto que parezca, podría haber ocurrido o podría ocurrir muy cerca de donde nos encontramos ahora mismo…

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