“Las gasolineras contaminan el aire en unos 100 metros a la redonda”


ENRIQUE GONZÁLEZ FERRADÁS

Profesor del Dpto. de Ingeniería Química de la Universidad de Murcia


Adelantos –Según una investigación encabezada por usted, las gasolineras contaminan el aire de su entorno, hasta en cien metros a la redonda. ¿Cómo?

Enrique González Ferradás –Los combustibles típicos de automoción (gasolinas, gasóleos y alternativos –bioetanol y biodiesel–) son mezclas complejas de numerosos hidrocarburos y otros compuestos orgánicos. Una parte de estos productos son gases o líquidos con presiones de vapor elevadas, lo que implica que, en parte, se evaporen y durante las operaciones típicas de trasvase y repostaje se incorporen al aire ambiente. Actualmente, el suministro a los depósitos de las gasolineras por camiones-cisterna dispone de conductos que retornan el aire de los depósitos a la cisterna y también estas emisiones se recuperan o se destruyen en sistemas de adsorción o de combustión catalítica. También se ha propuesto incorporar a cada manguera de suministro a los vehículos una tubería de aspiración que aspire del aire del depósito, de tal manera que actúe simultáneamente a la entrada de combustible, lo que evitaría en gran medida las emisiones al aire ambiente, aunque según la información disponible, la citada incorporación está aún en fase prueba.

“A la altura de una 5ª planta, la concentración se reduce a la mitad, respecto a la que hay a tres metros del suelo”

En definitiva, las emisiones de contaminantes en las gasolineras son de dos tipos: los componentes volátiles de los combustibles y, en menor medida, los gases de escape de los vehículos que acceden a dichas instalaciones. Las composiciones de estas emisiones son diferentes, aunque tienen especies comunes.

Nuestro Grupo ha investigado desde hace dos décadas la calidad del aire de la ciudad de Murcia, utilizando redes de muestreadores pasivos, y ha evaluado diversas situaciones, tales como la influencia de la climatología, la disminución de las concentraciones con la altura (a una altura de una 5ª planta, la concentración se reduce a la mitad respecto a la que se mide a unos 3 metros del suelo), y los fenómenos que se presentan en las denominadas “calles cañón” (vías de elevada longitud y flanqueadas por edificios altos) y, más recientemente, la influencia de la gasolineras en su entorno inmediato.

Se pueden estimar las distancias en las que se manifiesta el impacto de las emisiones de las gasolineras, sin que de ello se deduzca un efecto tóxico, lo que debe tratarse con metodologías diferentes. La base que nos ha permitido diferenciar el “área de influencia” de las emisiones de las gasolineras respecto a las procedentes del tráfico de vehículos es la comparación de los cocientes de las concentraciones en aire de dos especies comunes en ambas fuentes: la relación benceno/hexano en el aire.

Hemos podido estimar que, en términos generales, las “distancias de influencia” están comprendidas entre 50 y 100 metros a partir de los límites de la gasolinera. Estos datos son valores medios que pueden estar condicionados por diversos parámetros y circunstancias, como el volumen de venta de combustibles, niveles de tráfico y geometría del entorno y efectos de la micro meteorología de la zona.

Conviene aclarar que las distancias anteriores no constituyen en sí mismas distancias de seguridad, sino que pueden servir de criterio para la planificación urbana a la hora de decidir la implantación de este tipo de actividad.

–¿Qué tipo de carburante de los que sirven las gasolineras contamina más?

–Por unidad de consumo, el gasóleo tiene mayor capacidad contaminante que la gasolina. Ambos combustibles originan una serie de compuestos, entre los que hay derivados de los componentes del propio combustible: monóxido y dióxido de carbono (este último, atóxico, pero es uno de los principales responsables de efecto invernadero), y los denominados compuestos orgánicos volátiles –COV–, que incluyen todos aquellos parcialmente quemados o inquemados, que constituyen una gran diversidad de especies, entre ellos, el benceno, que destaca por su potencial cancerígeno.

Además de los componentes anteriores, que son gaseosos o vaporizados, algunos se emiten en forma de partículas líquidas o sólidas de muy pequeño tamaño. En este sentido, debe tenerse en cuenta que cuanto menor sea el tamaño, mayor es la probabilidad de penetración pulmonar, lo que incrementa su potencial toxicológico. También hay derivados de los componentes del aire: los óxidos de nitrógeno (primariamente como óxido nítrico, que, parcialmente, se convierte en el aire en dióxido de nitrógeno).

“Entre los compuestos orgánicos volátiles, destaca el benceno por su potencial cancerígeno”

–¿Qué sustancias contiene, pues, el aire alrededor de una gasolinera, y cuáles son especialmente perjudiciales?

–Algunos contaminantes son más específicos, o su formación es cuantitativamente más importante. Así, los gasóleos emiten un grupo de componentes denominados hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), cuyas estructuras son análogas a los asfáltenos y alquitranes; algunos de ellos tienen reconocidos efectos cancerígenos. Pero donde más radica la importancia contaminante del gasóleo es en la mayor presencia en la emisión de partículas micrométricas y mayores niveles de óxidos de nitrógeno, que son precursores de la formación de ozono en la troposfera.

Hay dos aspectos que han sido claramente demostrados a lo largo de los últimos decenios: Primero: las emisiones procedentes del tráfico de vehículos son la principal causa de la contaminación atmosférica en los núcleos urbanos. Si se pudieran sustituir los vehículos actuales por los de motores eléctricos, los niveles de contaminación de las ciudades podrían reducirse en más del 90% respecto a la situación actual. Segundo: la contaminación atmosférica está directamente relacionada con la mayoría de las enfermedades respiratorias de las personas no fumadoras. En España, según los organismos responsables de los temas de medio ambiente, más de 16.000 personas mueren al año de forma prematura, debido a la incidencia de la contaminación atmosférica. Y en Europa, más de 300.000.