PANAMÁ. Miles de hectáreas ecológicas serán protegidas en el Caribe Panameño


Gracias a un revolucionario programa ambiental sin precedentes en el país, miles de hectáreas de zonas boscosas y selváticas que incluyen ríos y playas serán protegidas; y, con ellas, miles de animales silvestres podrán seguir viviendo en su ambiente sin sufrir el acoso del ser humano.

Jaguares, monos de diferentes especies, tapires, panteras, osos perezosos, una cantidad innumerable de aves silvestres y tortugas gigantes que escogen las arenas panameñas para depositar sus huevos seguirán gozando de su hábitat natural. Todo esto gracias a la labor de empresas y fundaciones que velarán porque sus territorios no sean arrasados por las construcciones modernas.

El principal de estos proyectos se está adelantando en la Provincia de Veraguas, distrito de Santa Fe, junto al pueblo Calovébora. Este sector contiene uno de los más importantes ecosistemas del planeta, al ser el punto más estrecho del Corredor Biológico Mesoamericano que se extiende desde Belice y baja por toda Centro América hasta Colombia.

Algunos de los animales que habitan el territorio de Calovébora, Panamá. (Foto: Panamá Conservation Society)

Según Max Van Rijswijk, CEO y Director de Panamá Conservation Society, fundación encargada de esta iniciativa proteccionista, es de suma importancia tomar medidas para mantener vivos estos ecosistemas, pues ya son varios los proyectos de construcción que se adelantan en la zona y amenazan con destruir gran parte de este corredor ecológico.

Él asegura que este corredor biológico es de interés global para la conservación de las especies, pues Panamá ha sido históricamente paso obligado de millones de animales que migran todo el año entre Norte y Suramérica. Si estos espacios son intervenidos con autopistas y grandes desarrollos turísticos y comerciales, los ecosistemas de todo el continente se van a ver alterados.

Vale la pena aclarar que Panamá Conservation Society es propietaria de todos los terrenos que está protegiendo, lo que garantiza que nunca puedan ser intervenidos por agentes públicos ni privados de ningún tipo. Una de las estrategias proteccionistas emprendidas por esta fundación es motivar a la adquisición de la mayor cantidad de terrenos aledaños posibles por parte de inversionistas, pues sólo bajo el concepto de propiedad privada se podrá prohibir la deforestación que afecte el ecosistema de cualquier clase.

“Esta tierra está al borde de la carretera de Santa Fe a Calovébora y será la primera en ser deforestada cuando empiecen a andar las obras para ampliar y mejorar la vía. Nuestro objetivo es que la tierra de 1000 hectáreas que estamos protegiendo funcione como una especie de amortiguador entre la carretera y el resto de los terrenos”, afirmó Van Rijswijk. (PANAMÁ CONSERVATION SOCIETY/DICYT)