“No deberíamos usar el teléfono móvil cerca de un bebé”


 

Doctor José Luis Bardasano. Biólogo y Médico. Catedrático de la Universidad de Alcalá. Director del grupo de investigación de Bioelectromagnetismo Médico en el Departamento de Medicina y Especialidades Médicas. Presidente de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud (FEBCCS).

Doctor José Luis Bardasano.
Biólogo y Médico. Catedrático de la Universidad de Alcalá. Director del grupo de investigación de Bioelectromagnetismo Médico en el Departamento de Medicina y Especialidades Médicas. Presidente de la Fundación Europea de Bioelectromagnetismo y Ciencias de la Salud (FEBCCS).


 

Adelantos –En un trabajo suyo, cita usted esta frase de Jorge Lakhovsky: “La vida ha nacido de la radiación, subsiste por la radiación. Se suprime por cualquier desequilibro oscilatorio”. ¿En qué consiste ese desequilibrio oscilatorio?

J.L.Bardasano –Recordemos que somos seres bioelectromagnéticos y que una de las propiedades inherentes a la vida es “el ritmo”. Todo es armonía en la naturaleza y los organismos se desenvuelven sobre el planeta entre estrechos límites electromagnéticos, siendo por tanto enormemente sensibles a los cambios procedentes del medio ambiente, naturales y artificiales, creados por el hombre. Cualquier alteración del ritmo en su dinámica estacionaria electromagnética podría acarrear serias consecuencias.

“El teléfono móvil altera la producción de melatonina, que es anticancerígena, y puede dañar estructuras cerebrales como el hipocampo”

–¿Qué es el “ritmo pineal”?

–Digámoslo con preámbulo científico y alegoría poética: la glándula pineal es el centro de un reloj biológico que pone a punto o en hora los ritmos endógenos de origen genético con los inexorables ciclos cósmicos. En el gran concierto endocrino, la glándula pineal asume el papel de director de orquesta que interpreta su partitura y armoniza los rítmicos latidos cósmicos inspirados por su batuta, “la luz”.

“Las principales fuentes de radiación son: antenas de telefonía móvil, radares, subestaciones eléctricas, el propio móvil, wifis…”

–¿Hay evidencias médicas del efecto que los campos electromagnéticos producen en los seres vivos?

–Científicos de todo el mundo e instituciones internacionales como la OMS han llegado a conclusiones similares y definitivas en cuanto que los campos electromagnéticos son perjudiciales para la salud de los seres humanos. Y, en cuanto a las fuentes emisoras, está comprobado que provienen de antenas de telefonía móvil, radares, subestaciones eléctricas…, así como  del uso continuado e irresponsable de los teléfonos móviles, wi-fis, y de diferentes tecnologías de reciente aparición. Las recomendaciones a seguir por las administraciones de cada país y entre la población se establecen  en tres niveles: prevención, diagnóstico y tratamiento.

“Científicos del todo el mundo, y la OMS, han concluido que los campos electromagnéticos son perjudiciales para los humanos”

El profesor Bardasano trabajando en su laboratorio.

El profesor Bardasano trabajando en su laboratorio.

–¿Hay personas más sensibles que otras al electromagnetismo?

–Si, las personas no somos todas iguales, y hay unas mas sensibles que otras. El extremo es considerar en clínica la hipersensibilidad electromagnética. Por otra parte, hay que señalar que los niños están más expuestos a las radiaciones que las personas adultas, no sólo por utilizar el teléfono móvil, tablet, o por jugar, comer o dormir cerca de un wi-fi; también por la radiación que emite un teléfono móvil utilizado por otra persona, o una antena de telefonía móvil en un entorno cercano. En el caso de los móviles, cuando están en funcionamiento, se recomienda no hablar al lado de un bebé. Los niños menores de 13 años están más expuestos a las radiaciones que los adultos. Muchos casos de leucemia infantil han ocurrido en un entorno en el que había una antena de telefonía móvil que emitía radiaciones sin parar, afectando en un radio de 500 metros e incluso más, dependiendo de la cantidad de antenas instaladas. En este área a la que llegan las emisiones electromagnéticas perjudiciales para la salud, puede haber colegios, guarderías, parques infantiles y viviendas.

“Muchos casos de leucemia infantil han ocurrido donde había antenas de telefonía móvil en un radio de 500 metros, o más”

–El uso del teléfono móvil ¿modifica parámetros cerebrales?

–Por supuesto que se alteran los ritmos cerebrales con el mal uso y el abuso del teléfono móvil; y también se altera la producción de la principal hormona pineal: la melatonina (antioxidante y anticancerígena). La barrera hematoencefálica y otras estructuras cerebrales, como las del hipocampo, pueden verse dañadas.

–¿Con qué dolencias o enfermedades concretas relaciona usted la contaminación electromagnética?

–La ruptura de los ritmos, concretamente el ritmo circadiano (luz-oscuridad) produce cronopatías interferenciales que pueden alterar la producción de las defensas de nuestro organismo, y las personas predispuestas genéticamente pueden verse abocadas a trastornos serios, incluida la aparición de neoplasias. La contaminación EM altera la compatibilidad entre los diversos sistemas electromagnéticos y el cuerpo humano, también bioelectromagnético. En la esfera etológica (comportamental) psicológica y psiquiátrica, se encuentran las principales. Recuérdese la triada anglosajona: opressor, depressor, stressor. La contaminación EM es opresiva, depresiva y estresante.

“Los niños están más expuestos cuando utilizan el móvil o la tablet, o hay cerca una antena de telefonía móvil”

–Las radiaciones de muy baja frecuencia ¿cuentan también?

–Las ondas electromagnéticas transmiten energía, pero también portan gran cantidad de información; aunque sean de extremadamente baja frecuencia nos afectan, por eso reaccionamos a ellas.

–¿Qué efectos de los campos electromagnéticos se han observado en animales?

–Existen pruebas experimentales en animales, que demuestran reacciones a variaciones sutiles electromagnéticas medioambientales. Por ejemplo, en los tiburones, los delfines, las aves migratorias o las palomas mensajeras.

–¿Podemos protegernos del electromagnetismo del teléfono móvil, por ejemplo?

–La mejor protección es la sanitaria, con la promulgación de normas y ordenanzas garantistas para toda la población, como las que se llevan a cabo en los ayuntamientos de los países avanzados que se toman en serio la protección de la salud pública con la reducción de emisiones innecesarias. También hay dispositivos de protección personal como los diseñados por nuestro equipo, y comunitaria.

Radiaciones-cerebros“En otros países de Europa y América ya hace tiempo que se tomaron medidas para proteger a la ciudadanía”

–Ud. ha actuado como perito en varios juicios, a resultas de los cuales ha habido que trasladar transformadores de alta tensión, etc. ¿Qué daban por demostrado esas sentencias?

–Las sentencias eran favorables a la adopción de medidas para garantizar el principio de precaución y la máxima de salud ambiental “in dubio, contra reo”.

–Ud. fue llamado al Parlamento Vasco para hablar sobre contaminación electromagnética. ¿Qué explicó allí y por qué?

–He sido llamado en varias ocasiones a los parlamentos autonómicos, a Ayuntamientos, como los de Basauri, San Sebastían, Tudela, Vitoria y Trujillo, entre otros. Y  al Congreso de los Diputados, como investigador independiente, para dar mi opinión y ofrecer mi colaboración y asesoramiento respecto a la contaminación EM y la promulgación de medidas en defensa de la salud pública. Respecto a mi intervención en el Parlamento Vasco, me remito al vídeo, que está colgado en Internet.

“Las instituciones españolas, mal asesoradas, niegan o ignoran esas radiaciones y sus efectos sobre la salud”

–Tantas Universidades, Institutos, y organismos públicos de investigación del mundo entero… ¿Cómo es que no conocemos un informe definitivo? ¿Quién quiere que no lo haya?

–La Ciencia se debate en los congresos internacionales, a los que he sido invitado y vengo asistiendo en numerosas ocasiones a lo largo de 18 años, y quienes trabajan en este campo del Bioelectromagnetismo, asiduos a estas reuniones, tienen la información de primera mano y las ideas muy claras. La inercia administrativa de los organismos responsables de proteger la salud siempre va muy por detrás de los avances de vanguardia y prefieren, sistemáticamente mal asesorados, negar o ignorar, aduciendo que no hay pruebas de que esas radiaciones existan, y menos aún de que tengan efectos sobre la salud. Tristemente, me refiero a las instituciones españolas, ya que en otros países de Europa, América y Estados Unidos, hace tiempo que se han tomado medidas para proteger a la ciudadanía. En nuestro país, también hay profesionales expertos en bioelectromagnetismo, salud y medio ambiente; médicos, biólogos, sociólogos, abogados y políticos de ayuntamientos y comunidades autonómas que dedican tiempo y esfuerzo a adentrarse en la ciencia del bioelectromagnetismo y conocer sus efectos en la población para poder actuar de forma preventiva. Algunos investigadores prestamos nuestros conocimientos para atender a personas que no saben dónde acudir y que ven afectada su salud por las radiaciones electromagnéticas del entorno en que viven.

–Y, sin embargo, los campos electromagnéticos también tienen aplicaciones médicas… 

–Cada vez somos más los que investigamos en el campo del bioelectromagnetismo con novedosas técnicas que se van integrado con éxito en el ámbito de la nueva medicina. Los sanitarios que ya están empleando el electromagnetismo terapéutico para diversos tratamientos con gran éxito. La Estimulación Eectromagnética Transcraneal de bajo campo para enfermedades neurodegenerativas como el Parkinson, Alzheimer, ELA (esclerosis lateral amiotrófica) y otras, es un claro ejemplo.

 

Protector contra la radiación electromagnética del móvil, desarrollado por la FEBCCS (Fundación Europea de Electromagnetismo y Ciencias de la Salud).

Foto portada: Protector contra la radiación electromagnética del móvil, desarrollado por la FEBCCS (Fundación Europea de Electromagnetismo y Ciencias de la Salud).