OZMA, la princesa que buscó extraterrestres


El 8 de Abril de 1960, a las cuatro de la madrugada, desde el gran radiotelescopio del National Radio Astronomy Observatory de Green Bank, Virginia Occidental, se puso en marcha el proyecto OZMA, el primer programa de investigación y búsqueda de vida extraterrestre.

Frank Drake, padre de los primeros proyectos de búsqueda de vida extraterrestre./SETI/

El proyecto OZMA (llamado así por el personaje de la princesa Ozma, creado por L. Frank Baum en una secuela de “El mago de Oz”) era una iniciativa de Frank Drake, miembro de la Universidad de Cornell, y su objetivo inicial consistía en poner en observación dos estrellas próximas, en busca de señales de radio que delatasen algún tipo de comunicación o señal estructurada.

En aquella primera ocasión, Frank Drake dirigió la antena hacia las estrellas Tau Ceti y Épsilon Eridani (a 12 y 10,5 años-luz de distancia, respectivamente) ajustándola a la longitud de onda del hidrógeno neutro, 1.420 megahertzios, la frecuencia más común en el Universo.

A lo largo de semanas, Drake pasó 200 horas escrutando las señales captadas por la antena, sin que, salvo alguna falsa alarma, se revelase en ellas signo alguno de estructuración artificial o inteligente.

La de Frank Drake fue la primera fórmula matemática para predecir el número de civilizaciones extraterrestres con las que sería posible comunicarse.

En 1975, el proyecto OZMA fue relanzado asignándole tiempos de observación desde el gran radiotelescopio de Arecibo, en Puerto Rico.

Autor de la “ecuación de Drake”, una fórmula que intenta predecir el número de civilizaciones que podrían existir en nuestro entorno galáctico en condiciones de comunicarse con nosotros, Frank Drake estimó que habría como mínimo unas 10.000 civilizaciones extraterrestres cumpliendo esa condición. Sobre el modelo de OZMA, años más tarde, Frank Drake y su amigo Carl Sagan retomaron y pusieron en marcha una idea paralela e igual de antigua: el proyecto SETI (Search for Extra Terrestial Intelligence) en el que, a través de SETI@home, colaboran actualmente millones de personas en todo el mundo.(Ad)

Foto portada: El radiotelescopio de Green Bank cuando se inició el proyecto OZMA.