“Pocos saben qué es un aire contaminado y quién lo contamina”


 

MANUEL MIGUEL JORDÁN VIDAL. Profesor Titular del Departamento de Agroquímica y Medio Ambiente de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Miembro del grupo de investigación GEA-UMH. Miembro de la Real Sociedad Española de Química. Ha investigado sobre mineralogía y tecnología de arcillas, evaluación de la incorporación de residuos en materiales cerámicos de construcción; un estudio integrado del origen, comportamiento y distribución del material particulado atmosférico en el cluster cerámico de Castellón.

MANUEL MIGUEL JORDÁN VIDAL.
Profesor Titular del Departamento de Agroquímica y Medio Ambiente de la Universidad Miguel Hernández de Elche. Miembro del grupo de investigación GEA-UMH. Miembro de la Real Sociedad Española de Química. Ha investigado sobre mineralogía y tecnología de arcillas, evaluación de la incorporación de residuos en materiales cerámicos de construcción; un estudio integrado del origen, comportamiento y distribución del material particulado atmosférico en el cluster cerámico de Castellón.

–Usted es coautor de un estudio sobre partículas atmosféricas en suspensión y su contenido en arsénico, metales pesados, partículas PM10, etc. ¿Estamos respirando mucho de todo eso? ¿Por qué?

–Si, por supuesto. El problema de la contaminación atmosférica de origen antropogénico ha sido consustancial con el hombre, agravándose desde el desarrollo de las grandes ciudades y del medio industrial. Por ello, la Unión Europea ha establecido normas para determinados contaminantes que la Ciencia ha podido demostrar que producen efectos muy perjudiciales para la salud. Además de establecer unas normas de calidad del aire aplicables a contaminantes específicos y unos techos nacionales anuales, también se han establecido normativas europeas relativas a aquellos sectores que constituyen fuentes de contaminación atmosférica: sectores industriales, grandes instalaciones de combustión, emisiones de vehículos, etc. Por ejemplo, la norma Euro 6, que entrará en vigor este año, impondrá unos límites más estrictos a los óxidos de nitrógeno emitidos por los motores de gasóleo.

“La norma Euro 6, que entrará en vigor este año, impondrá límites más estrictos a los óxidos de nitrógeno emitidos por los motores de gasóleo”

–¿Qué es lo peor de todo eso que respiramos y cuál es su fuente?

–Todavía queda mucho por investigar y, además, cada organismo responde de diferente forma ante un determinado contaminante. Siguiendo las indicaciones de la OMS y de diferentes estudios científicos, la Unión Europea ha establecido normas para las partículas en suspensión de determinados tamaños (PM10 y PM2,5), el ozono, el dióxido de azufre, los óxidos de nitrógeno, el plomo, compuestos orgánicos volátiles y otros contaminantes que pueden tener un efecto perjudicial para la salud humana y los ecosistemas. Para reducir las repercusiones de la contaminación atmosférica sobre la salud pública, es preciso reducir las fuentes principales de contaminación, en particular la combustión ineficiente de combustibles fósiles para el transporte motorizado y la generación de electricidad, y mejorar la eficiencia energética de los edificios y de las industrias.

“Es preciso reducir las fuentes principales de contaminación: la combustión ineficiente de combustibles fósiles y la generación de electricidad”

–¿Qué otras cosas perjudiciales respiramos dentro de la “legalidad”?

–La legislación en relación con la calidad del aire prevé maneras de supervisar los progresos y verificar si se han alcanzado los objetivos. En ocasiones, se alcanzan y en otras no, lo que conlleva ampliar más los plazos legales para su cumplimiento. Por ello, en demasiadas ocasiones estamos respirando literalmente aire contaminado. Reducir los efectos sanitarios de esta forma de contaminación escapa en gran medida a la voluntad de las personas y exige más bien la actuación de las autoridades públicas en los planos nacional, regional e incluso internacional por medio de una legislación efectiva. En el caso de la Unión Europea, una manera de lograr esta mejora ha sido fijar límites legalmente vinculantes y no vinculantes para determinados contaminantes dispersados en la atmósfera. Entre las leyes importantes que establecen límites para los contaminantes en Europa, caben destacar la Directiva de 2008 relativa a la calidad del aire ambiente y a una atmósfera más limpia en Europa (2008/50/CE) y la Directiva marco de 1996 sobre evaluación y gestión de la calidad del aire ambiente (96/62/CE).

“Pudimos observar que, dentro de un mismo término municipal, había lugares donde se cumplía la legislación y otros que superaban los límites establecidos”

–El trabajo antes mencionado establecía un nuevo índice de calidad del aire. ¿Se está respetando?

–El aire, la calidad del aire, el concepto del aire, el ciclo del aire y cualquier otra definición que tiene que ver con el aire y su salud, es fundamental para los ciudadanos y para las administraciones ambientales. Desgraciadamente, es bastante desconocida, ya que pocos saben qué es un aire contaminado y quién lo contamina. Por eso es muy importante conocer y formar a los ciudadanos sobre la calidad del aire. Nuestro grupo de investigación ha establecido índices de calidad del aire de polvo atmosférico (PM10) y su contenido en arsénico y metales pesados en un clúster cerámico, una zona altamente industrializada. Hace aproximadamente 10 años, comenzamos este estudio y, durante los primeros 3 años, se superaban los límites legales establecidos tanto para concentración de PM10, como de arsénico en PM10 en algunos de los puntos de muestreo. Pudimos observar incluso que, dentro de un mismo término municipal, había lugares que cumplían la legislación y otros donde se superaban los límites establecidos. Se tomaron las medidas adecuadas por parte de las empresas y administraciones, y en la actualidad se están respetando los índices de calidad del aire en la zona de estudio, salvo aquellos días del año en los cuales de producen intrusiones de aire cargado de partículas procedentes del norte de África (intrusiones saharianas). Esta contaminación, de origen natural, es difícil de prevenir y puede causar serios problemas respiratorios, principalmente, en niños y ancianos.


calidad-aireLa UMH y la UJI establecen un nuevo índice para medir la calidad del aire de la industria cerámica de Castellón

El profesor del departamento de Agroquímica y Medio Ambiente de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche Manuel Jordán ha establecido un nuevo índice de la calidad del aire, publicado en la revista Journal of Environmental Management con el título “Evaluación de los episodios de contaminación por particulado mineral atmosférico en un clúster cerámico (NE de España): Propuesta de un nuevo índice de calidad del aire para partículas (PM10), arsénico, cadmio, níquel y plomo”. En el estudio han trabajado también los investigadores de la Universitat Jaume I (UJI) Teófilo Sanfeliu Montolio y Ana Belén Vicente Fortea.

El trabajo describe la evaluación de la calidad del aire en términos de niveles de partículas atmosféricas en suspensión y su contenido en arsénico y metales pesados legislados, tras un periodo de 5 años de muestreo, análisis y caracterización en la industria cerámica de Castellón.

Aproximadamente, el 80% de la fabricación de baldosas cerámicas europeas e industria química auxiliar se concentra en dos zonas, uno en Módena (Italia) y el otro en Castellón.

En el estudio se han establecido los índices de calidad del aire para cada contaminante con la idea de informar al ciudadano de forma visual, a través de una carta de colores, de la calidad del aire que respira.

La metodología propuesta en este trabajo es una herramienta útil para el desarrollo de futuros planes de evaluación de la calidad del aire en otras áreas altamente industrializadas de diferentes regiones o países.