“Si padeces mastocitosis, lo mejor es vivir en España”


La mastocitosis, como todas las “enfermedades raras”, es un territorio donde sólo el especialista puede moverse con soltura. En su reunión anual, celebrada en Odense, Dinamarca, la Red Europea de Mastocitosis nombró “Investigador del año 2014” al español Luis Escribano, quizá el mayor de todos.


Dr. LUIS ESCRIBANO. Investigador asociado del Servicio de Citometría, Centro de Investigación del Cáncer, Universidad de Salamanca. Coordinador de la Red Española de Mastocitosis (REMA)

Dr. LUIS ESCRIBANO. Investigador asociado del Servicio de Citometría, Centro de Investigación del Cáncer, Universidad de Salamanca.
Coordinador de la Red Española de Mastocitosis (REMA)


Adelantos –¿Qué síntoma en especial debe hacernos sospechar que padecemos mastocitosis?

Luis Escribano –Se deben distinguir dos grupos de mastocitosis a la hora de sospechar el diagnóstico: 1) Las mastocitosis con afectación de la piel. 2) Las mastocitosis sin afectación. En las primeras, la lesión cutánea es el signo básico para sospechar el diagnóstico, que debe confirmarse mediante una biopsia cutánea. En las segundas, los síntomas que nos hacen sospechar una mastocitosis están relacionados con la liberación de sus mediadores que dan lugar a síntomas intensos de liberación, entre los que se encuentra la anafilaxia. En relación con esta segunda categoría de la enfermedad, es muy importante que los alergólogos sepan cuándo sospechar una mastocitosis en pacientes con síntomas graves de liberación; por fortuna, en España tenemos los alergólogos con mejor formación para ello, gracias a la relación que establecí con ellos desde hace más de 20 años; sin su colaboración los avances en el campo de las mastocitosis sin lesión cutánea hubieran sido imposibles.

–¿Puede confundirse con una alergia? ¿Guarda relación con ella?

–Desde luego, especialmente en las formas sin lesión en la piel. En relación con esta pregunta, es importante destacar que la frecuencia de enfermedades alérgicas en los pacientes con mastocitosis es la misma que en la población sin mastocitosis con una excepción: la frecuencia de la anafilaxia es mucho mayor en los pacientes con mastocitosis.

“El calor es uno de los grandes enemigos del paciente con mastocitosis”

–El calor, el estrés, la ansiedad, ¿qué papel juegan en ello?

–El mastocito es una célula curiosa: en la piel, actúa como “sensor” para la temperatura (distingue si hace calor o frío y se activa o desactiva de acuerdo con la temperatura) y la presión (se activa por el roce de la piel). En la mucosa del pulmón o el tubo digestivo identifica alérgenos y pone en marcha una reacción “alérgica” frente a ellos. En relación con el sistema nervioso, el mastocito interviene de forma directa en los sistemas de sueño y vigilia, así como en la defensa frente al estrés.

El mastocito, una vez activado por diferentes mecanismos, libera múltiples mediadores biológicamente activos como son la histamina, heparina, triptasa, prostaglandinas y leucotrienos, entre otros, que dan lugar a los síntomas y signos típicos que aparecen en las mastocitosis.

El calor es, sin duda, uno de los grandes “enemigos” de los pacientes con mastocitosis; los baños o duchas con agua fresca o el aire acondicionado forman parte del tratamiento en aquellos pacientes que liberan por las altas temperaturas; además, estos medios físicos pueden por si solos frenar la liberación y evitar dosis adicionales de antihistamínicos. En segundo lugar, se encuentra el roce de las lesiones que debe evitarse y, por fin, el estrés que es una de las mayores causa de activación mastocitaria en los adultos.

–¿Es peligrosa la anestesia general para el/la paciente de Mastocitosis? ¿Qué soluciones han encontrado en ese Instituto?

–Las posibilidades de que un paciente con mastocitosis tenga una reacción adversa durante una anestesia son mayores que en la población general; sin embargo sólo afecta a un pequeño porcentaje de casos. La Red Española de Mastocitosis desarrolló protocolos específicos en el año 1989, que han sido revisados de forma periódica y que previenen este tipo de reacciones en la mayoría de los casos; de hecho, ninguno de los pacientes en los que se han empleado estos protocolos tuvo episodios de anafilaxia. La prevención de los episodios de liberación es fundamental en las mastocitosis. Todos estos protocolos están disponibles en las páginas web de la REMA (www.mastocitosis.org) y de la Asociación de pacientes (www.aedm.org).

–¿Qué medicamentos están contraindicados si se tiene Mastocitosis?

–Cada caso es diferente. En principio, está contraindicado cualquier fármaco que haya producido una reacción adversa. Los antiinflamatorios son los fármacos que producen reacciones adversas con mayor frecuencia en los adultos (alrededor del 14% de los casos), mientras que en los niños este tipo de reacciones son mucho menos frecuentes. En el cuaderno de información de la REMA se explica con claridad este problema.

“Las lesiones en la piel tienen gran impacto psicológico tanto en niños como en adultos”

–¿Qué otras precauciones o limitaciones debe observar el paciente de Mastocitosis?

–Evitar todos los factores de riesgo y hacer el tratamiento indicado por su médico del centro de referencia.

–¿Qué es lo más problemático o peligroso de la Mastocitosis, a la hora de desenvolverse en la vida cotidiana?

–Desde un punto de vista psicológico, las lesiones en la piel tienen un gran impacto tanto en los niños como en los adultos. Por desgracia, actualmente no existe ningún tratamiento eficaz y sin toxicidad capaz de eliminar estas lesiones.

En relación con el riesgo vital el problema está en aquellos casos que tiene episodios recurrentes de anafilaxia.

–¿Cómo está tratada la Mastocitosis en la Sanidad pública española?

–En mi opinión, aquellos pacientes que son controlados por la Red Española de Mastocitosis tienen la mejor calidad de vida y el mejor pronóstico posibles y eso no es así en todos los países, especialmente en aquellos que carecen de unidades especializadas. Es decir, lo mejor es no tener una mastocitosis; si la tienes, vivir en España, y si vives, ser controlado en la REMA.

–¿Qué es la REMA?

–Es un grupo multidisciplinario y multihospitalario que se creó en el año 1993. Yo comencé a trabajar en este grupo de enfermedades en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid en el año 1980. En el año 1993 me puse en contacto con el Profesor Alberto Orfao y se creó la REMA que actualmente está constituida por:

1) El Instituto de Estudios de Mastocitosis de Castilla-La Mancha (CLMast), Hospital Virgen del Valle, Toledo, creado en el año 2007, con el que colaboran los Servicios de Anatomía Patológica, Pediatría, Medicina Interna y Alergología del Hospital Virgen de la Salud.

2) El Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca en Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca. Además en la REMA se incluyen el Servicio de Alergología del Hospital de Fuenlabrada y el Servicio de Dermatología del Hospital del Niño Jesús de Madrid.

Aparte de estos grupos, es importante destacar la colaboración directa de la REMA con más de 15 Servicios de Alergología de España.

En resumen, la REMA es la mayor red de referencia del Mundo para mastocitosis y síndromes de activación mastocitaria.

–¿Qué es lo último en el tratamiento de esta enfermedad?

–La mayoría de las mastocitosis no son enfermedades agresivas y, por lo tanto, no deben ser tratadas de forma agresiva.

La última novedad para el tratamiento de las formas agresivas y las leucemias de mastocitos es un inhibidor de tirosinacinasas llamado PKC412, que “in vitro” es eficaz frente a los mastocitos con mutación del gen Kit en el exón 17; en este momento hay un ensayo clínico internacional y estamos pendientes de los resultados.

Existe un pequeño grupo de mastocitosis, llamadas bien diferenciadas, que no tienen mutación en el exón 17 del gen Kit y, por ello, son sensibles en un alto porcentaje a otro inhibidor de tirosinacinasas llamado Imatinib, hemos tratado 11 pacientes y hemos obtenido 5 remisiones completas; sin embargo sólo es eficaz en este pequeño grupo y se requiere un diagnóstico exacto así como la certeza, mediante estudios moleculares muy sensibles, de que la mutación en el exón 17 es negativa o bien que el paciente presenta otras mutaciones sensibles al Imatinib.

–¿En qué medida es el Instituto de Estudios de Mastocitosis de Castilla-La Mancha, en Toledo, único en el mundo?

–En realidad, lo original es haber creado una Red multidisciplinaria y multihospitalaria que es capaz de abarcar todos los aspectos relacionados con las mastocitosis y los síndromes de activación mastocitaria; desde la epidemiología hasta la investigación aplicada. Este sistema garantiza por una parte disponer de los mejores profesionales en cada campo, desde la clínica a la biología molecular, evita duplicar técnicas diagnósticas y garantiza una relación coste/beneficio óptima.

“REMA, española, es la mayor red de referencia del mundo en mastocitosis”

–¿Qué se hace exactamente ahí?

–La REMA dispone de un Centro de Referencia Clínico; el Instituto de Estudios de Mastocitosis de Castilla-La Mancha en el que se lleva a cabo la consulta (de presencia física, telefónica y por correo electrónico), un sistema de urgencia de 24 horas, la citología, la histología, el diagnóstico inmunofenotípico y la purificación celular. En el Servicio de Citometría de la Universidad de Salamanca se realizan, especialmente, los estudios moleculares.

A lo largo de los últimos años y sobre la base de proyectos de investigación aplicada los logros más relevantes de la REMA han sido:

1) demostrar la presencia de un marcador específico en los mastocitos de las mastocitosis que no está presente en los mastocitos normales,

y 2) demostrar que existen dos tipos de mastocitosis sistémicas indolentes sobre la base del patrón de las mutaciones del KIT; aquellas en las que la mutación se encuentra sólo en el mastocito y cuyo pronóstico a largo plazo es idéntico al de la población general y aquellos en los que la mutación afecta a otras células hematopoyéticas y que tienen mayores probabilidades de progresar.

–Usted dirigió el Instituto de Estudios de Mastocitosis, en Toledo, hasta Diciembre del 2013. Le cesaron, tras 35 años trabajando contra la Mastocitosis, sin esperar a su jubilación, en el 2015. ¿Qué pasó?

–Me siento incapacitado para dar una respuesta políticamente correcta, le sugiero que pregunte a los responsables de mi expulsión. Afortunadamente la Universidad de Salamanca pensó que aun servía para algo y me nombró Investigador asociado en el grupo del Profesor Alberto Orfao del Centro de Investigación del Cáncer; por supuesto no esta plaza no lleva asociada ninguna remuneración. Este nombramiento es para mí un honor y me permite conservar mi dignidad profesional.

–En una carta de despedida a sus pacientes, anunciaba usted que iba a dedicarse a crear un nuevo Centro de Referencia en Madrid. ¿Cómo va eso?

–Pues no va de ninguna forma, ningún Hospital privado mostró interés por ello. Sigo recibiendo cientos de e-mails de pacientes, que siempre respondo, por lo que se puede decir que soy una especie de ONG unipersonal jubilada.

–¿Qué más hace usted ahora?

–Desde un punto de vista médico, soy el coordinador de la Red Española de Mastocitosis y asisto a las reuniones. Además, visito el Centro del Cáncer de Salamanca con frecuencia. Sigo participando en congresos de Alergología, Dermatología y Hematología.

Mi actividad más importante en este momento es, sin duda, cuidar de mis nietos.