¿EL FIN DE UNA ERA?

por | Jul 5, 2024 | ÚLTIMAS ENTRADAS, Destacados, Historia/Sociedad, Notas al margen

Hoy viernes me he visto como quien siente la mirada intensa y ansiosa, el gañir rebullente de docenas o de cientos de animales que esperan ser el elegido, ser salvados —quizá más de uno— de Dios sabe qué destino. Era el último día de una librería-papelería que cierra: los libros más recientes, a mitad de precio; los viejos, a cincuenta céntimos —cuántas cosas inencontrables ya, entre ellos— todos, dignos de ser rescatados con un criterio o con otro; todos mordiendo la conciencia de quien, solo en el local, los repasa uno por uno para terminar fatalmente dejándolos en el mismo estante, salvo los pocos que, escogidos con sentimiento agridulce, puede llevar consigo.
     Es la tercera, sin salir de mi barrio; las otras dos, con el definitivo persianazo anunciado para finales de este mes de Julio. Todas con todas las existencias, incluido el mobiliario, en disposición de “lléveselo, no discutiremos por el precio”.
     El invento de Guthenberg, cualquier invento, no ha sido nada —dejó escrito alguien— comparado con el de la escritura. Ella —los libros han sido, durante siglos, su punto culminante— hizo de nosotros lo que hemos llegado a ser, para bien y para mal. ¿Por qué ese viento apresurado que los barre de nuestra vista, de nuestra vida? Es un misterio perfectamente investigable por qué el medio digital, tan indiscutiblemente eficaz a efectos informativos —y desinformativos—no tiene el mismo efecto —efecto desconocido y, por tanto, no añorado por las últimas generaciones llegadas al escenario del mundo— que tuvieron los libros para nosotros, para nuestros —y “sus”— antepasados.
     Lejos de cualquier arrogancia, ¿puede decirse ya que una buena parte de nuestros conciudadanos más jóvenes no lee porque, sencillamente…. no sabe leer, aunque ahora tengamos la sensación de que, dada la intensa y prolongada atención a las pantallas, todo el mundo es «lector»?
     Empecemos pidiendo perdón a la Antropología, o a quien sea. En esbozo, la idea sería más o menos así: i
nadvertidamente, se ha ido perdiendo algo que, adquirido también de forma inadvertida, significaba una diferencia infinitesimal, sutil, pero brutal; una diferencia cristalizada en algún momento del aprendizaje sin que ni por aproximación nos diéramos cuenta; la diferencia entre las dos fases de aquella habilitación, la diferencia entre “descifrar” la representatividad de los signos y “leer” un texto que es más que lo que todos ellos representan. Lo primero es obligado; lo segundo, no. Y es, probablemente, la diferencia entre dos fases de nuestra vida mental y, quizá, entre dos eras de la sociedad civilizada. (D.M.)

 

 

¿EL FIN DE UNA ERA? 1

More from ADELANTOS DIGITAL

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies

Pin It on Pinterest

Share This