¿Quién fue «Jack el Destripador»? (EFEM 28 Abril)

El 28 de Abril de 1895, el “Sunday Times Herald” de Chicago publicó una entrevista en la que el doctor británico Benjamin Howard revelaba que el cirujano de la reina Victoria, sir William Gull, supuestamente fallecido años atrás, vivía aún, absolutamente loco, en un oscuro manicomio de Londres donde había sido confinado tiempo atrás por dictamen secreto de una junta de 12 médicos. Uno de ellos era el entrevistado.
     Aquella declaración, sorprendente de por sí, no alcanzó todo su siniestro alcance hasta 80 años después: en 1976, las investigaciones del escritor Stephen Knight revelaron, en forma de libro, una sorprendente historia relacionada con la familia real británica. El resumen sería así: a finales del siglo XIX, el príncipe Albert, situado en tercer lugar en la línea sucesoria al trono británico, profesaba una desmedida afición a moverse, de noche y de incógnito, por los «bajos fondos» de Londres, acompañado por un pintor bohemio llamado Richard Sickert. El nieto de la reina Victoria engendró un hijo –una hija– con una humilde trabajadora de los barrios bajos, que terminó abocada a la prostitución. Incluso se había casado con ella en secreto. La niña estaba siendo criada por otra prostituta, que, descubierta la identidad del padre, y en colaboración con varias compañeras, trataba torpemente de chantajear a la familia real.  Entonces, el primer ministro, Lord Salisbury, con la supuesta aprobación de la reina Victoria, ordenó eliminar no sólo a la madre de la criatura y a la prostituta que la criaba, sino a todas las colegas de su círculo que pudiesen estar en el secreto. Sencillamente, un grupo de desdichadas mujeres de la calle podía hacer tambalear hasta sus cimientos al trono del Imperio Británico .

Así recogió un periódico de aquel tiempo y lugar el hallazgo del cuerpo de Mary Ann Nichols, primera de las víctimas conocidas de «Jack el Destripador».

     Los asesinatos –no menos de cinco, cometidos en las calles de la barriada de Whitechapel, Londres– fueron realizados por la noche, entre Agosto y Noviembre de 1888 y, según esta historia, por, al menos, dos personas: un cochero de la casa real británica llamado Netley… y el cirujano de la reina, sir William Gull.
     N
o todas las víctimas del «Destripador» murieron en la calle: la última de ellas, Mary Kelly, fue asesinada, con multiplicada ferocidad, en su propio dormitorio. Era la única mujer joven y bonita de la serie y había sido la primera madre de acogida de la presunta hija del príncipe Albert. Para entonces, la niña, llamada Alice, estaba viviendo, al parecer, con una familia de adopción; varios investigadores dicen haber encontrado indicios y rastros de su vida, ya adulta.
    
Hacia 1985, un hijo del pintor hizo pública la confesión con que su padre, conocedor de toda la historia, habría descargado la conciencia en su lecho de muerte. Confesión que encajaba en todo lo antedicho y colocaba las facciones de sir William Gull, cirujano de la reina Victoria, sobre un enigmático rostro vacío conocido hasta hoy como «Jack el Destripador».
    
Periódicamente, aún se publican libros e investigaciones desvelando nuevas hipótesis —a veces, interesantes— y apuntando distintas identidades para el primer asesino en serie mundialmente célebre de los tiempos modernos. La mayoría de ellas se derrumba tras la primera ola de verificaciones, otras no resisten el más elemental análisis crítico, y otras, bien argumentadas, carecen sin embargo del suficiente apoyo documental. La hipótesis derivada de los testimonios de Howard, Knight y Sickert, aun no carente de puntos débiles, proporciona un fundamento verosímil al serial de horrendos crímenes, y es todavía la que mejor parece avenirse con los hechos. (DM)

Sir William Gull, cirujano de la reina Victoria
Foto carátula: Sir William Gull, cirujano de la reina Victoria

Ver también en Adelantos Digital «¿Jack el Destripador era «esa» mujer?» Pinchar enlace:
https://www.adelantosdigital.com/web/jack-el-destripador-era-esa-mujer/

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