El escarabajo-avispa, nueva especie invasora en Europa


Enemigo de moreras y quizá de perales, manzanos y vides, ya está en España

Por: VÍCTOR SARTO I MONTEYS, investigador del Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals (ICTA) de la Universitat Autònoma de Barcelona y del Departament d’Agricultura de la Generalitat de Catalunya.


A finales de junio 2014, un jardinero que se ocupaba de un jardín particular sito en Cerdanyola del Vallès (Barcelona), observó unos agujeros redondos de 5-6 mm de diámetro en el tronco de una morera y consiguió fotografiar un escarabajo parecido a una avispa como posible causante, pues este andaba y volaba sobre y alrededor de aquella. La fotografía fue enviada al Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat catalana, y finalmente llegó a quien escribe estas líneas. La fotografía tenía poca resolución y era algo borrosa, pero era claro que el escarabajo era un cerambícido de la tribu Clytini, que incluye especies de escarabajos que mimetizan las avispas, tanto en sus colores negros y amarillos como en sus movimientos. Vecinos del pueblo cercano de Barberà del Vallès aseguraron que ya lo habían visto sobre sus moreras en junio/julio de 2013. Esto llevaba a la conclusión de que la colonización y establecimiento de este escarabajo en la comarca catalana del Vallès Occidental, situada al noroeste de la ciudad de Barcelona, debió producirse durante el año 2012 o anteriores. Por el momento, se ha detectado  en cinco municipios de esta comarca, que ocupan un área conjunta de 58 km2, afectando en alguno de ellos hasta el 45% de las moreras públicas.

Interceptado en EEUU y Alemania, ha conseguido llegar y establecerse en España y Grecia

Hembra de Xylotrechus chinensis sobre tronco de morera (vista lateral).

Hembra de Xylotrechus chinensis sobre tronco de morera (vista dorsal).

Los estudios de diagnóstico que siguieron permitieron identificarlo como Xylotrechus chinensis (Chevrolat), cerambícido descrito de Shanghai (China) en 1852. Esta especie es originaria de la región paleártica oriental (China, Taiwán, Corea, Japón), donde afecta principalmente las moreras (Morus alba, M. bombycis), aunque también se ha citado de manzanos (Malus domestica), perales (Pyrus sp.) y vid (Vitis vinifera). Esto último resulta especialmente preocupante, dada la importancia económica de estos cultivos en las zonas mediterráneas, en especial el de la vid.

Sin embargo, aunque esta colonización de las moreras catalanas resultaba la primera para Europa, X. chinensis ya lo había intentado antes en otros lugares. Efectivamente, en junio de 2011 fue interceptado en el puerto de Filadelfia por la U.S.A. Customs and Border Protection en carretes de madera que contenían cables de acero enviados desde China. Y también fue interceptado en Europa, concretamente en Weissenhorn, un pueblo del distrito de Neu-Ulm en Bavaria (Alemania); ahí dos especímenes (un macho y una hembra) aparecieron los días 15 y 19 de junio de 2007 en una caja de embalaje de madera de China, marcada como tratada con metilbromuro. Los escarabajos vivieron durante 3-4 semanas en cuarentena.

Larva de Xylotrechus chinensis en su galería del floema de tronco de morera.

Pero ahí no acaba la cosa. En la primavera de 2017, este escarabajo fue detectado por primera vez en Grecia, en la ciudad de Heraklion (isla de Creta) infestando las moreras cercanas al puerto de esta ciudad. Y durante el mes de julio de 2018 se han detectado focos en la Comunidad Valenciana, concretamente en Cuartell y Sagunto (Valencia) y Almenara (Castellón de la Plana), lo que parece indicar que este escarabajo se dispone a colonizar España y Europa.

Los adultos, escarabajos, emergen en junio y julio; algunos, en agosto y septiembre

El Xylotrechus chinensis es un bello insecto, tiene un cuerpo bastante grande de entre15-25 mm de longitud, las antenas son relativamente cortas para ser un cerambícido, y están ampliamente separadas. Tanto su estampado de color amarillo y negro, como su posición corporal y el zumbido que emiten cuando se sienten amenazados hace que se asemejen a una avispa. De ahí el nombre de ‘escarabajo-avispa’ taladro de las moreras, como hemos bautizado a esta novel especie invasora asiática. Se trata de una especie univoltina, es decir con una sola generación anual, hibernando como larvas en las moreras y emergiendo como adultos fundamentalmente en junio y julio, aunque puede haber raras emergencias extemporáneas en agosto y septiembre. Al fin de la metamorfosis los adultos salen del árbol infestado, dejando en su corteza los característicos agujeros redondos que delatan su presencia. Copulan al poco de salir y las hembras ponen los huevos en los pliegues de la corteza de las moreras. De esos huevos saldrán unas pequeñas larvas que penetrarán con sus potentes mandíbulas la corteza del árbol, iniciando galerías alimenticias en el floema, del que se van a alimentar, reanudándose el ciclo.

Morera infestada mostrando tronco con numerosos agujeros redondeados (5-6 mm de diámetro) por donde han emergido los escarabajos al completar su metamorfosis en el interior del árbol.

Debe decirse que los escarabajos cerambícidos (Cerambycidae) juegan un papel crítico y beneficioso en el ciclo de nutrientes en los bosques ya que la alimentación de las larvas inicia la descomposición de los tejidos leñosos al mismo tiempo que crean rutas de acceso para hongos consumidores de madera y otros agentes perforadores de esta. Sus larvas prefieren perforar en plantas leñosas estresadas, moribundas o recientemente muertas, pero también pueden perforar en árboles maduros y sanos si el otro grupo no está disponible.

Los olores de las plantas hospedadoras atraen a ambos sexos de muchas especies de cerambícidos y, una vez que se encuentran sobre estas, los machos localizan a las hembras y las reconocen mediante la recepción química por contacto de los olores producidos por aquellas. Las feromonas atrayentes volátiles también desempeñan un papel en la ubicación de pareja en las especies de cerambícidos, aunque en la subfamilia Cerambycinae, a la que pertenece X. chinensis, solo se conocen feromonas sexuales de agregación producidas por el macho, que atraen a ambos sexos.

El efecto que producen sobre las moreras es devastador

El efecto que X. chinensis produce sobre las moreras, tanto Morus alba como Morus nigra en España, es devastador. Esto se debe a que las larvas del escarabajo se alimentan del floema (parte externa viva de troncos y ramas del árbol) interrumpiendo el flujo de la savia y por tanto produciendo la muerte del árbol si la infestación por larvas es grande. Además, cuando se disponen a pupar, las larvas taladran el xilema (parte interna dura del árbol), dañando su estructura. La realidad es que, aunque los árboles afectados pueden mostrar un aspecto saludable aparente, su deterioro puede ser avanzado con el riesgo de que las ramas puedan desplomarse. Esto es un riesgo importante para la seguridad ciudadana, ya que las moreras se suelen utilizar para hacer sombra en parques y jardines infantiles. Ese desplome de ramas ya ha ocurrido en un municipio catalán, afortunadamente sin tener que lamentar daños personales. Los municipios afectados en Cataluña han iniciado tratamientos de control con insecticidas como la abamectina, inyectado en el tronco mediante endoterapia, así como talas de árboles muy afectados.

Daños en morera mostrando el duramen (xilema) al haber desaparecido el floema comido por larvas del escarabajo. La progresiva desaparición del floema es lo que acaba matando los árboles.

Pero hay algo preocupante que requerirá de más investigación. Acorde con trabajos publicados en Asia el escarabajo-avispa podría atacar también los manzanos, perales y las vides, todos ellos con una gran importancia económica en el sur de Europa. Solo en Cataluña se destinan 11.234 hectáreas para la producción de manzanas, 7.778 hectáreas para la producción de peras y 55.133 hectáreas para viñedos, siendo este último solo el 5,69% del total español.

En nuestro estudio “A New Alien Invasive Longhorn Beetle, Xylotrechus chinensis (Cerambycidae), Is Infesting Mulberries in Catalonia (Spain),” (http://www.mdpi.com/2075-4450/9/2/52) publicado en Mayo en la revista científica Insects, se describen aspectos significativos de la vida, estacionalidad y capacidad reproductiva del insecto tras un estudio minucioso de ejemplares en laboratorio y la observación de los árboles afectados. También se exponen varias fotografías de los daños ocasionados a las moreras las cuales facilitan la identificación del agente causante.

Foto portada: Primer plano de la cabeza de un macho de Xylotrechus chinensis donde destacan las antenas, los ojos y las mandíbulas. (Fotos cedidas por el autor del artículo)