“Nuestro virus modificado destruye sólo células cancerígenas”


¿Y si un virus programado para ello terminase “comiéndose” al cáncer, cualquier tipo de cáncer, respetando las células sanas? Esa línea de investigación acaba de recibir una aportación fundamental por parte de un equipo científico español que ha trabajado desde el IDIBAPS (Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer) y el IRB (Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona) Hablamos con uno de sus miembros.

RAÚL MÉNDEZ. Investigador ICREA del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona). Jefe del laboratorio "Control traduccional del ciclo celular y diferenciación" desde 2010.  Doctorado en el Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” de Madrid en 1993. Fue investigador postdoctoral en la Universidad del Estado de Luisiana (1994-1997) y en la Universidad de Massachusetts (1997-2001). Regresó a España para incorporarse al Centro de Regulación Genómica (2001-2010). En 2010, tras descartar ofertas de Estados Unidos y Europa, se trasladó con su grupo al IRB Barcelona. Es un referente mundial en el campo de la regulación génica. Estudia el control de la producción de proteínas y su implicación en enfermedades como el cáncer.

RAÚL MÉNDEZ. Investigador ICREA del Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona). Jefe del laboratorio “Control traduccional del ciclo celular y diferenciación” desde 2010.  Doctorado en el Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” de Madrid en 1993. Fue investigador postdoctoral en la Universidad del Estado de Luisiana (1994-1997) y en la Universidad de Massachusetts (1997-2001). Regresó a España para incorporarse al Centro de Regulación Genómica (2001-2010). En 2010, tras descartar ofertas de Estados Unidos y Europa, se trasladó con su grupo al IRB Barcelona. Es un referente mundial en el campo de la regulación génica. Estudia el control de la producción de proteínas y su implicación en enfermedades como el cáncer.


Adelantos –Ustedes han conseguido que un virus modificado genéticamente ataque de forma selectiva a las células tumorales. ¿Sólo a ellas? ¿A todas ellas?

Raúl MéndezEn este trabajo, hemos demostrado que podemos aprovechar los conocimientos adquiridos sobre cómo las proteínas CPEB regulan la expresión de genes, en tejidos sanos y en células tumorales para modificar el genoma de los virus, poniéndolos bajo el control de estas proteínas. De esta manera, conseguimos que el virus sólo ataque a las células tumorales, que tienen un patrón específico de CPEBs, y no a las células sanas. Hemos comprobado que efectivamente los virus que hemos modificado según los parámetros de actividad de las CPBEs, les otorga oncoselectividad. En el estudio demostramos la eficacia y seguridad del virus en experimentos realizados con cultivos celulares de tumores de páncreas y con tumores implantados en ratones. A diferencia de la quimioterapia y la radioterapia u otras estrategias con virus que se están testando hoy en día y que no distinguen entre células sanas y cancerosas, la estrategia basada en las proteínas CPEB destruye únicamente células enfermas.

Con el nuevo virus, podemos atacar muchos tipos de tumor” 

–¿Podría emplearse en todos los casos?

–Creemos que puede ser un tratamiento de amplio espectro, capaz de atacar múltiples tipos de tumor que tengan esta desregulación de las CPEBs, con niveles altos de CPEB4 y bajos de CPEB1. No son todos los tipos de tumores pero si una gran proporción de tumores sólidos.

Células tumorales infectadas por el virus, que expresa una proteína fluorescente. A medida que pasan los días, el virus se multiplica y genera nuevos viriones que infectan más células cancerígenas. (IDIBAPS, IRB Barcelona)

Células tumorales infectadas por el virus, que expresa una proteína fluorescente. A medida que pasan los días, el virus se multiplica y genera nuevos viriones que infectan más células cancerígenas. (IDIBAPS, IRB Barcelona)

  “Cuando termina con las células tumorales, el virus se “apaga”

–Ya existían virus oncolíticos producidos mediante ingeniería genética ¿En qué es distinto el que ustedes aportan?

–Los adenovirus que hemos modificado tienen la capacidad de entrar en muchos tipos distintos de células, pero han sido modificados genéticamente para que sólo puedan multiplicarse en las células cancerosas. Así, cuando el virus entra en una célula sana, no le causa daño. En cambio, cuando entra en una célula tumoral, produce una gran cantidad de nuevos virus en un proceso que causa la destrucción de la célula. Cuando “termina” con las células tumorales, el virus se “apaga”. Esta acción selectiva sobre las células tumorales se ha conseguido por medio de una familia de proteínas llamadas CPEB. En investigaciones anteriores, nuestro grupo había demostrado que las células cancerosas suelen tener niveles altos de la proteína CPEB4. Las células sanas, por el contrario, suelen tener niveles altos de CPEB1. Partiendo de esta base, hemos modificado el virus de modo que sólo se multiplique en aquellas células donde haya niveles elevados de CPEB4, pero que no lo haga si hay niveles altos de CPEB1. Existen otros abordajes para proporcionar oncoselectividad a viruses, pero el abordaje llevado a cabo en este trabajo diferencia mejor las células sanas de la tumorales y mantiene esta selectividad.

–¿Estamos hablando de que un virus terminará matando al cáncer. ¿Es éso?

–Los virus saben infectar células. Eso es lo que hacen, y lo hacen muy bien. Aprovechar la biología de los virus para tratar el cáncer, modificando su genoma, hace tiempo que se está investigando e incluso hay algunas aproximaciones que están en fase clínica con pacientes, pero con resultados desiguales. Nuestra estrategia resulta prometedora pero cuesta imaginar que vaya a ser la única. Nunca es así, de hecho. Lo que sí veo es que se sumaría a otras ya existentes dentro de la quimioterapia, la radioterapia, incluso la immunoterapia o junto con mecanismos de oncoselectividad viral.

 “El nuevo virus es prometedor, pero necesitamos una empresa interesada para llevarlo adelante”

–Este nuevo tipo de virus anticancerígeno, ¿cómo de cerca nos deja de “una “solución final”? 

–Es prometedor, pero estamos todavía lejos de la clínica, de que sea una realidad para los pacientes. Antes de ensayar el tratamiento en personas, habrá que realizar más experimentos en modelos animales. De momento, hemos patentado el conocimiento pero no tenemos previsto iniciar ensayos clínicos en pacientes porque no tenemos la infraestructura ni el know how o la experiencia requerida para llevarlo a cabo solos. Nuestro objetivo es asociarnos a una empresa que esté interesada en llevar adelante las siguientes fases, incluida la de ensayos clínicos.

Foto portada: Raúl Méndez y Cristina Fillat; en la pantalla del monitor, Eneko Villanueva, autor de la tesis. 

Foto portada: Raúl Méndez y Cristina Fillat; en la pantalla del monitor, Eneko Villanueva, autor de la tesis.


Artículo de referencia:

Eneko Villanueva, Pilar Navarro, María Rovira-Rigau, Annarita Sibilio, Raúl Méndez, Cristina Fillat

Translational reprogramming in tumor cells can generate oncoselectivity in viral therapies

Nature Communications. DOI: 10.1038/NCOMMS14833